Que Nueva York ha sido la capital del mundo durante el siglo XX y lo que llevamos del presente, no lo puede dudar nadie. A lo largo de toda la historia, las ciudades que ostentaron semejante título, lo han plasmado de muchas formas y una de ellas es la apertura de museos. En NY los vas a encontrar para todos los gustos.
LOS MUSEOS DE ARTE
En barrios como el Soho o Greenwich Village encontrarás multitud de salas de exposiciones con el arte contemporáneo de más rabiosa actualidad. Aunque si queréis ir sobre seguro tenéis que acudir a cualquiera de los tres grandes museos artísticos de la ciudad: el MoMA, el Metropolitan y el Guggenheim. Allí verás obras que por mi antiguas que sean, nunca pasan de moda.
Museum of Modern Art
Cuando se creó el MoMA en 1929 ya nació con vocación de ser uno de los grandes centros de arte moderno del mundo. Por eso en su interior contemplaréis obras señeras de los más grandes artistas como Van Gogh, Toulouse-Lautrec, Monet o las famosas Señoritas de Aviñón de Picasso. Pero además de su colección permanente, también promueven exposiciones temporales únicas. Si vais a viajar a Nueva York mirad la programación, igual hay algo que os interese.
Metropolitan Museum of Art y el Solomon R. Guggenheim
En las salas del primero de estos museos podéis recorrer la historia del arte de la humanidad. Desde el Antiguo Egipto hasta la actualidad. Hay cuadros, esculturas, artes decorativas de todas las procedencias y hasta un templo en el interior del propio museo. En cuanto al Guggenheim, el original, posee una de las mejores colecciones de arte contemporáneo del mundo. Pero además de ver esas obras, recorreréis un edificio que proyectó Frank Lloyd Wright, que es sí mismo es una joya arquitectónica.
Tanto el Metropolitan como el Guggenheim son vecinos a Central Park, el pulmón verde de la ciudad. Tendréis que atravesar a lo ancho los senderos del parque para llegar al Museo Americano de Historia Natural, el mayor del planeta en su género y el escenario de las desventuras en la saga de películas de Noche en el museo.
OTROS MUSEOS NEOYORKINOS
Durante tu estancia en Nueva York deberías reservar tiempo para acudir a otros museos que sólo podrían existir aquí. Uno es el que encontrarás en South Street Seaport, prácticamente bajo el Puente de Brooklyn. Esta es una zona portuaria donde todavía podrás ver veleros amarrados en los muelles del East River. Una visita que te permitirá comprender mejor la evolución de esta ciudad que creció gracias a su puerto.
Aunque para entender Nueva York y su historia tienes otra visita inexcusable. Se trata de tomar el ferry que te lleve hasta la Isla de Ellis. Por ella entraban y se registraban los millones de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos. Hoy se les recuerda con el Museo de la Inmigración, de lo más clarificador que se puede contemplar para imaginarte que supone salir de tu tierra a buscarte la vida en un lugar lejano.
Después de visitar Ellis Island parece obligado que te acerques hasta Chinatown, Little Italy o Jewish Lower East Side y comprobar la evolución de todo ese proceso, cuyo resultado es una urbe gigantesca en las que puedes escuchar por la calle prácticamente cualquier lengua que se hable en el mundo. Alucinante.
Vamos a suponer que tienes trabajo. Y ya que suponemos que sea uno atractivo, tanto como para que tu jefe te mande en viaje relámpago a Londres a hacer alguna gestión. Y seguimos suponiendo, te da unos billetes de avión con tiempo suficiente como para pasar unas horas en la capital británica tras tus reuniones. Pues aquí va una recomendación para sacarle provecho a esas horas londinenses y de paso que te parezca que has visitado toda la ciudad en un momento: date una vuelta en el London Eye.
LONDRES DESDE EL LONDON EYE
Millennium Wheel
La Rueda del Milenio, el Ojo de Londres o simplemente la gigantesca noria se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la ciudad. Por eso, las libras que tendrás que pagar para disfrutar de ella son considerables y posiblemente tengas que hacer cola para hacerlo. Y todo para una media hora de recorrido, más lento que una tortuga, lo cual es la gran ventaja del London Eye para que hagas tus fotos y disfrutes de la panorámica que te ofrece desde sus 135 metros de altura. Te subirás a una de sus 32 cabinas, unas cápsulas acristaladas, que representan a los diferentes distritos londinenses, y podrás caminar por ellas acompañado de hasta 25 personas. Si el día es claro, improbable pero posible, vas a otear toda la ciudad y sus alrededores. Pero si está nublado, al menos la zona histórica de Londres quedará a tus pies y bajo tus ojos.
Los grandes monumentos de Londres
Lo más próximo que vas reconocer es el río Támesis, a cuyas orillas se eleva la noria. En cuanto empiece a girar dejarás a un lado el volumen del Council Hall. Y en la ribera de enfrente verás el grandioso Parlamento británico coronado por el gran símbolo del país, el Big Ben. Junto a este conjunto distinguirás la Abadía de Westminster, donde están enterrados muchos de los personajes más ilustres de la historia del Reino Unido.
También vas ver junto a esto el boato del Palacio de Buckingham, y un poco más allá descubrirás la columna de Trafalgar Square, por donde quizás hayas pasado para llegar hasta aquí. Porque si no paseas por esa plaza y su aledaña Piccadilly Circus no has estado en Londres. Aunque quizás te has acercado en metro, para lo que habrás tomado alguna línea que tenga parada en Waterloo.
Entre toda la panorámica de tejados que ves, la cúpula de la Catedral de San Pablo llamará tu atención, ya que en su género solo le supera en dimensiones la cúpula de San Pedro del Vaticano. Para una próxima visita, apúntate pasar a visitar este templo que construyó entre el siglo XVII y XVIII uno de los arquitectos que le dieron su forma al Londres más monumental: Christopher Wren.
Londres es un destino turístico de primer orden a nivel mundial. Los motivos para que elijas la capital británica como lugar para una escapada abundan. Conocer su patrimonio, disfrutar de algún espectáculo musical, visitar sus colecciones artísticas o simplemente ir allí de compras. No serás el primero ni el último que va a Londres a buscar las prendas más novedosas o a hallar gangas en mercadillos.
De compras por Londrés
El gigante Harrods
Los almacenes Harrods son famosos en el mundo entero. Se encuentran en Brompton Road, en pleno centro londinense. En ellos te vas a encontrar cinco plantas con 90.000 metros cuadrados de superficie comercial, donde se expone cualquier cosa que busques, principalmente si vas a la caza de productos un tanto exclusivos. Porque Harrods tiene su glamur, un aspecto que evidentemente pagarás. Pero bueno, parece casi obligado durante un viaje a Londres comprar algo allí, para luego pasear por tu ciudad con la bolsa de esos almacenes y que todo el mundo sepa donde compras.
Buscando a Julia Roberts y Hugh Grant
Otro de los lugares predilectos para hacer compras es Notting Hill y su mercado de Portobello Road. Si te gustan las antigüedades, y además te las puedes permitir, este es un destino. Y para aquellos que tienen su punto fashion, también es un lugar ideal, con sus numerosas tiendas de pequeño tamaño en los que se vende ropa de diseñadores de lo más actual. Igualmente durante tu paseo por este barrio, verás muchas joyerías, por si eso es lo que te motiva comprar o quieres darle una lujosa sorpresa a alguien. En fin, Notting Hill no es precisamente un sitio barato, aunque siempre puedes topar con lugares donde hay precios razonables. Eso sí, todo lo que verás, será de lo más «british».
La alternativa: Camden Town
Radicalmente distinto a lo anterior es lo que te encontrarás en Camden. Un lugar que en principio fue un foco del punk más contestatario, pero que hoy, aunque mantiene cierto espíritu mítico, lo cierto es que está bastante institucionalizado. Lo comprobarás, tú y también las 100.000 personas que se pueden llegar a acercar hasta allí un mañana de domingo.
No obstante, si te gustan los tatoos, los remaches en las chupas, la ropa provocativa, este es el centro comercial ideal. Puedes comprar, seguro que lo haces, o simplemente pasear por allí, tomar fotos a las llamativas fachadas de los negocios, ver objetos de lo más curioso, y sobre todo hacer un viaje virtual por la gastronomía de todo el planeta. Verás que abundan los puestos callejeros con sopas tailandesas, pizzas, tacos, pollo al curry, y desde luego pringosos fis and chips. No es de lo más saludable, pero muy sabroso y económico. Una buena opción para dejarte más libras en las tiendas y menos en el estómago.
El gran mercadillo de Londres
Camden Town, Notting Hill, Harrods son solo tres de los lugares favoritos para ir de compras en Londres, pero no los únicos. En otros sitios como Oxford Street te encontrarás con las grandes marcas internacionales. O en las cercanas Regent y Carnaby Street también abren sus puertas muchas tiendas de moda a precios intermedios. En definitiva, paseando por Londres te puedes gastar lo que tú quieras y tengas, porque en realidad la capital británica es un gigantesco mercadillo.
Las vacaciones con los niños siempre son una experiencia emocionante. Por supuesto, no les debe faltar nada a los más pequeños huéspedes por lo que el cuidado de los niños es un tema muy importante durante las vacaciones y para que los padres también puedan relajare durante algunas horas. Suficiente actividad y la posibilidad de practicar deportes deben ser proporcionados en el complejo – antes que nada para que los pequeños también puedan hacer su ejercicio y agotarse por completo en sus vacaciones. ¿Pero cuáles son en Europa los mejores lugares para hacer las vacaciones con los niños?
Alemania y sus países vecinos
En Baviera los agricultores ofrecen mostrar a los niños la forma de vivir en el campo. Desde siempre, las vacaciones en una granja ha sido una forma perfecta para los niños de pasar unas semanas espectaculares. Por un lado se entretienen con los animales de la granja y por otro se alejan de los altos ruidos de las capitales y disfrutan de la naturaleza. Por supuesto que estos alojamientos ofrecen habitaciones agradables para los niños. Se levantan con el canto del gallo, ayudan a alimentar a los animales y disfrutan de la vida en el campo por el día – una experiencia emocionante, no sólo para los niños. El Allgäu es ideal para pasar unas vacaciones en la granja. La proximidad a los Alpes, sus prados montañosos y bosques prometen un panorama impresionante y ofrecen numerosas rutas de senderismo y footing. También se pueden visitar los parques y eventos que existen en los alrededores.
Austria
En Austria la familia tiene una importancia muy grande. Extendido por todo el país existen los llamados «hoteles de los niños» (Kinderhotels). Un cuidado extenso y excelente programa de ocio para los niños forman parte del servicio, así como un buen trato. Las posibilidades que existen de hacer excursiones y los maravillosos spa para los padres hacen cualquier estancia vacacional en Austria una gran experiencia. El invierno ofrece muchas posibilidades de ir de esquí y el verano en Austria siempre es muy divertido: las lecciones de esquí incluso para los más pequeños o bañarse en la piscina del hotel es una manera perfecta para deshacerse del estrés de la vida cotidiana – aquí está, deja que tu mente divague y relajate mientras que los niños pueden continuar su programa individual.
Italia
Si prefieres unas vacaciones junto al mar fuera de España, una de las principales opciones es Italia. Los italianos son famosos por su buen trato de los pequeños «Bambini», sobre todo en las regiones de Tirol del Sur, Caorle, Rávena, Rímini y toda la costa del Adriático. Las playas a lo largo de la costa mayormente son de poca profundidad lo que les da a los niños la posibilidad de retozar extensamente en el agua. Surf, esquí acuático y jet ski son para aquellos que aman la aventura. En Tirol del Sur se matán dos pájaros de un tiro: los niños pueden jugar sin parar, mientras que los padres pueden probar el vino directamente de la bodega. Eso sí, las delicias culinarias locales como los espagueti y pizza encantan tanto a los niños que los grandes.
Croacia
Croacia se encuentra justo en la costa del Adriático. Los padres pasan con sus hijos unas vacaciones fabulosas en el sol croata. Existen las posibilidades de ir en vela u de practicar otros deportes acuáticos como el surf, el banana boat hacen que los corazones de los niños laten más rápido. Numerosos parques de naturaleza y parques de atracciones se encuentran dispersos por todo el país, de tal manera que sean accesibles desde cualquier lugar del país.
España
Para el español, los descendientes son los más importantes, esto se nota en todas partes. En los restaurantes, hoteles, bares e incluso en los centros comerciales los niños tienen la «carta blanca». Ya sea en la costa o en una visita guiada por Madrid, España es para familias con niños un destino maravilloso. Sin embargo, se debe evitar lugares de interés turístico como Mallorca. En la región costera desde Irún a Pondevedra los turistas se encuentran con el Mar Atlántico. Las grandes olas y un viento áspero hacen que los que niños lo tengan difícil de nadar sin preocupación por lo que los padres siempre tienen que estar certca. También de Huelva a Cádiz la zona costera es más adecuada para el surfista profesional, que para las familias que buscan unas vacaciones de relax. No obstante existen también aquí pequeñas calas o playas urbanas para los peques.
Madrid es una de las grandes capitales de Europa. Una ciudad enorme con abundantes atractivos turísticos. Así que si haces una corta escapada a Madrid y no la conoces, lo mejor es no agobiarse y no pretender verlo todo. Es imposible. Para disfrutar de la capital hay que ser menos ambicioso y plantearse una ruta por algunas de sus calles más emblemáticas para disfrutar de nuestro tiempo y de la ciudad. Aquí van unas recomendaciones.
Un día sin prisas en Madrid
La puerta del sol, el punto de encuentro
Sin haber viajado a Madrid, cualquier español la conoce. La vemos repleta de gente cada Nochevieja, también la hemos visto atestada de manifestantes y sale en cualquier libro de texto como el km. 0 de las carreteras hispanas. Se trata del lugar de encuentro por antonomasia en Madrid y es ideal para iniciar este paseo por el centro madrileño.
Dos calles históricas, calle Mayor y calle Arenal
Desde Puerta del Sol parten las arterias principales del núcleo histórico. Nosotros vamos a tomar o bien la Calle Mayor o la Calle Arenal. Ambas te ofrecen un amplio repertorio de la arquitectura más castiza de la capital y también algunos de los antiguos negocios con más enjundia de la ciudad. Y las dos nos llevan hasta las inmediaciones de uno de los monumentos más espectaculares de Madrid: el Palacio Real.
Plaza de orientes y alrededores
La ajardinada plaza de Oriente es el preámbulo ideal para contemplar la fachada del Palacio Real. La sede de la monarquía española desde el siglo XVIII, cuando reinaba la dinastía de los Austrias. De hecho, el Palacio Real es el monumento más destacado dentro de la ruta turística del Madrid de los Austrias, por cuyas calles hemos llegado hasta aquí.
El Palacio Real atesora miles de objetos históricos y artísticos, además de la magnífica arquitectura del edificio. Pero por otra parte, todo el entorno es un destacado conjunto monumental, con la Plaza de Oriente, la vecina Catedral de la Almudena y los bellos jardines de Sabatini en su parte trasera. Por ello es una cita inexcusable en una visita a Madrid.
Ir de cañas por Madrid
Con esa visita cultural se abre el apetito. La oferta de restaurantes y bares en Madrid es amplísima. Y una buena idea es encaminarse al barrio de La Latina, hacia una de sus vías principales, la calle Cava Baja. Allí abren sus puertas infinidad de tabernas para disfrutar de una de las tradiciones madrileñas más sugerentes. Ir de cañas y de tapas. Un ameno modo de refrescarse y alimentarse mientras se conocen bares típicos en Madrid.
A tomar el metro
Tras saciarnos con esos pequeños manjares y con la tripa llena, es bueno no darse una gran caminata. Por eso, es recomendable tomar el metro para dirigirse hasta la mil veces cantada Puerta de Alcalá. Un símbolo monumental de la época de la Ilustración y un icono de la ciudad actual.
Antaño, lógicamente la Puerta de Alcalá era uno de los accesos a la urbe, pero hoy está integrada en su centro histórico. Dejando a un lado el extenso Parque del Retiro, podemos bajar por la calle Alcalá. Si subiéramos nos dirigiríamos hacia otro de los iconos del Madrid más popular, la Plaza de Toros de las Ventas. Pero vamos a optar por bajar y llegar hasta la Plaza Cibeles.
El Madrid más futbolero
Esta plaza queda cerrada por edificios monumentales como el Banco de España o el Correos y Telégrafos, pero sobre todo es reconocible por la escultura de la diosa Cibeles que articula el espacio. Esta escultura-fuente es el lugar de celebración del Real Madrid. Y muchos visitantes se acercan hasta aquí, por este sencillo motivo. Y es que el fútbol se ha convertido en un recurso turístico más, y son muchos los que desean visitar los estadios del Real y el Atlético Madrid, con sus respectivos museos, y también los lugares de celebración de sus hinchadas, esta plaza de Cibeles y la vecina de Neptuno.
La Gran Vía
Nuestro camino ahora prosigue subiendo por la acera de la Gran Vía. Una calle centenaria que asciende hasta la Plaza de Callao. Durante este paseo vas a ver numerosos locales de espectáculos, donde se programan continuamente producciones musicales y teatrales. Toma nota de lo que te apetece ver, y saca ya la entrada para poder pasar una amena velada al principio de la noche.
De nuevo en el Madrid de los Austrias
En Callao habrás de sacar el plano, para no perderte por las calles, callejas y plazoletas del núcleo histórico. Seguro que darás alguna vuelta de más, pero no te importe, merece la pena. El objetivo es llegar hasta el corazón histórico de toda esta zona: la Plaza Mayor.
La Plaza Mayor
Es un gran cuadrilátero rodeado por casas históricas que se elevan sobre los soportales, tal vez la plaza más bella de la capital. Sus orígenes se remontan al siglo XVI. Desde entonces no ha modificado mucho su aspecto, salvo por los negocios de bares y tabernas que se acumulan en los pórticos de la plaza.
En cualquiera de ellos, o en los muchos otros de las calles próximas te podrás sentar a cenar. Para recuperar fuerzas, antes de retornar hacia la zona de Gran Vía a disfrutar del espectáculo elegido antes. Y también, en torno a la cena, podrás planificar que vas a ver el siguiente día en Madrid. Porque todavía te queda mucho por visitar.
Más atractivos madrileños
Aquí va otra recomendación para mañana. Acércate hasta el Paseo del Prado y descubre el triángulo mágico de los museos. A escasos metros quedan a tu alcance el Prado, el Thyssen o el Reina Sofía. No obstante, si lo tuyo son las compras y el glamur, tienes que dirigirte al barrio de Salamanca, y caminar por la calle Serrano. Y quién busque conocer zonas más castizas, cosmopolitas y con abundantes manifestaciones de la cultura urbana de más rabiosa actualidad, su destino ha de ser otro barrio: Lavapiés.
: Madrid, la capital de España, es una ciudad vibrante, vibrante y moderna que ofrece a los visitantes una gran cantidad de cosas que hacer. Esta ciudad es famosa por su cultura, historia y arquitectura, pero también por su animada vida nocturna, excelentes restaurantes, museos y galerías de arte. Los visitantes pueden disfrutar de la cultura local, recorrer sus famosos museos, disfrutar de la comida y pasar tiempo en sus parques y plazas. Ofrece una gran variedad de experiencias para todos los gustos, desde una caminata por el antiguo barrio de El Rastro hasta una tarde de compras en el moderno centro comercial Gran Vía. Madrid es un destino ideal para aquellos que quieren aprender más sobre la cultura española y disfrutar de algunas de las mejores experiencias turísticas de Europa.
Madrid es una ciudad vibrante, llena de historia, cultura y emoción. Es un destino turístico y comercial importante, y se ha convertido en una de las principales metrópolis europeas. La capital española ofrece mucho para ver y hacer, desde tradiciones históricas hasta vida nocturna moderna. Es un lugar perfecto para vacaciones, una ciudad cosmopolita que no dejará de sorprender a los visitantes. Está llena de energía y diversión, y es un destino perfecto para todos los amantes de la cultura, la comida y la vida nocturna.
Las mejores actividades para hacer en Madrid
1. Visitar el Museo del Prado: el Museo del Prado es uno de los museos más importantes del mundo, con obras de Goya, Velázquez, El Greco, Rubens y muchos otros artistas famosos. 2. Dar un paseo por el Parque del Retiro: El Parque del Retiro es uno de los parques más bonitos de toda Europa. Ofrece un amplio espacio verde perfecto para hacer un picnic, un agradable paseo o incluso tomar un barco en el lago. 3. Ir de compras en el Mercado de San Miguel: el Mercado de San Miguel es el mercado más antiguo de Madrid y uno de los más populares entre los turistas, ofreciendo productos frescos, artesanías, tapas y bebidas. 4. Pasear por el barrio de La Latina: La Latina es uno de los barrios más antiguos y encantadores de Madrid, con sus calles estrechas y callejones llenos de bares, restaurantes y tiendas. 5. Visitar el Palacio Real: El Palacio Real de Madrid es uno de los monumentos más impresionantes de la ciudad, con sus magníficos jardines y salones ornamentados. 6. Escuchar música en el Teatro Real: el Teatro Real es uno de los teatros más importantes de España, con una programación variada que abarca desde la ópera hasta la ópera. 7. Pasear por el Parque de El Retiro: El Retiro es el parque más grande de Madrid, con cientos de árboles, fuentes, estanques y un lago artificial.
Los mejores restaurantes y bares en Madrid
Madrid es uno de los destinos más populares para disfrutar de la mejor comida y bebida. Desde restaurantes famosos hasta bares de tapas, hay una variedad de lugares que ofrecen la mejor experiencia culinaria. Aquí hay algunos de los mejores restaurantes y bares de Madrid que no se pueden perder: 1. La Terraza del Casino: Esta impresionante terraza ofrece una experiencia gastronómica única. Ubicado en el centro de Madrid, el restaurante ofrece una selección de platos de cocina moderna acompañados de una impresionante vista de la ciudad. 2. La Musa: Esta pequeña taberna cerca del Palacio Real es uno de los mejores lugares para probar la auténtica comida española. La Musa ofrece una variedad de platos tradicionales, desde tapas hasta platos principales, así como una buena selección de vinos españoles. 3. Botín: Este restaurante de cocina tradicional española data de 1725 y es uno de los más antiguos del mundo. Ofrece una selección de carnes y pescados a la parrilla, así como una gran variedad de tapas. 4. El Tigre: Este bar de tapas es uno de los más populares de Madrid. Ofrece una amplia variedad de platos típicos de la cocina española, desde patatas fritas hasta platos de carne y pescado. 5. La Bicicleta: Con su encantadora decoración y ubicación en una calle peatonal, La Bicicleta es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida y una buena cerveza. Aquí se ofrecen tapas tradicionales junto con una variedad de cervezas artesanales.
Los mejores festivales y eventos para disfrutar en Madrid
Madrid es una ciudad llena de vida y de actividades para disfrutar. Los mejores festivales y eventos de la ciudad incluyen: 1. Madrid Orgullo: un festival de orgullo LGBT que se celebra anualmente en el mes de julio. 2. Festival de la Cultura Gastronómica: una celebración de la comida y la cultura local con una amplia selección de restaurantes, bares y música en vivo. 3. Madrid Music Festival: un festival de música que se celebra cada año durante el mes de mayo. Se presentan artistas nacionales e internacionales de todos los géneros musicales. 4. Madrid Verano: una programación de eventos de verano que abarca desde actividades al aire libre, conciertos, festivales de cine y más. 5. Fiesta de la Hispanidad: una celebración de la cultura española con una parada militar, música en vivo y mucho más. 6. Festival de Jazz de Madrid: un evento anual que se lleva a cabo en noviembre y que se centra en el jazz y el blues. 7. Madrid Club Week: un evento de música electrónica que se lleva a cabo durante todo el año. 8. Festival Internacional de Documentales de Madrid: una celebración anual de documentales que se lleva a cabo en junio. Estos son algunos de los mejores festivales y eventos que se celebran en Madrid. Sin duda hay algo para todos los gustos y para disfrutar.
Los mejores lugares turísticos para visitar en Madrid
Madrid es una de las ciudades más vibrantes de España, con una gran cantidad de lugares turísticos para disfrutar. Si estás planeando tu próxima visita, aquí hay algunas de las principales atracciones que no querrás perderte: El Palacio Real de Madrid: Este impresionante edificio es la residencia oficial de la Familia Real española y está abierto para visitar. Es el lugar perfecto para admirar la arquitectura española y conocer un poco de la historia de España. El Parque del Retiro: También conocido como el «jardín del olvido», este parque de 130 hectáreas es uno de los lugares más populares para pasear en Madrid. Ofrece impresionantes estanques, jardines, estatuas y una gran variedad de plantas. El Museo del Prado: Esta galería de arte es una de las más importantes del mundo, con obras de maestros de la pintura como Velázquez, Goya y El Greco. Es una experiencia única para los amantes del arte. La Gran Vía: Esta calle principal es el centro de la vida nocturna de Madrid. Está llena de restaurantes, bares, tiendas y edificios históricos. Es el lugar perfecto para pasar una noche divertida. El Templo de Debod: Un templo egipcio de más de 2.000 años de antigüedad, ubicado en el corazón de Madrid. Está rodeado de jardines y es una excelente ubicación para disfrutar de un lindo atardecer. La Plaza Mayor: Esta plaza fue construida en el siglo XVII y es el centro neurálgico de Madrid. Está repleta de cafés, restaurantes, tiendas y espectáculos callejeros. Es un lugar ideal para pasear y admirar la arquitectura.
Los mejores museos y galerías de arte en Madrid
Madrid es famosa por sus museos y galerías de arte. Aquí hay algunas de las mejores para visitar: Museo del Prado: ubicado en el corazón de Madrid, el Museo del Prado es uno de los museos de arte más famosos del mundo. Presenta una impresionante colección de obras maestras de los mejores artistas españoles e internacionales. Museo Reina Sofía: este museo de arte es famoso por su colección de obras de arte moderno y contemporáneo. Abarca desde el siglo XIX hasta la actualidad y cuenta con obras icónicas de artistas como Pablo Picasso, Salvador Dalí y Juan Miró. Museo Thyssen-Bornemisza: este museo es una de las colecciones privadas más importantes del mundo, que se encuentra ubicada en el centro de Madrid. Presenta una gran variedad de obras desde el siglo XIII hasta el siglo XX. Galería de Arte Contemporáneo de Madrid: situada en el barrio de Salamanca, esta galería de arte es la mejor para ver las obras de artistas españoles contemporáneos. Ofrece una gran cantidad de exposiciones temporales y permanentes. Museo Sorolla: el Museo Sorolla ofrece una colección de pinturas realistas del pintor español Joaquín Sorolla, así como una amplia variedad de obras de otros artistas españoles. Está ubicado en la Casa-Museo de Sorolla, una de las casas más antiguas de Madrid. Museo de Arte Moderno: situado en el barrio de Chamberí, el Museo de Arte Moderno ofrece una amplia variedad de obras de los artistas españoles más importantes del siglo XX. Estos museos y galerías ofrecen una experiencia única para todos los amantes del arte. Si eres un amante del arte, ¡visita Madrid!
Posiblemente, si te piden que nombres un gran arquitecto español de cualquier época te venga a la cabeza Antoni Gaudí. Tal vez no sepas que este genio nació en la ciudad tarraconense de Reus en 1852. Conocer los lugares de su niñez antes de irse en busca del prestigio a Barcelona, es uno de los principales motivos para visitar Reus. Eso, y también contemplar más de una veintena de edificios modernistas desperdigados por sus calles.
La ruta del modernismo
En Reus, sabedores del interés que despierta este estilo arquitectónico, ha puesto en valor la arquitectura reusense de ese periodo creando la ruta del Modernismo. Es recomendable que te acerques hasta la oficina de turismo de la Plaza del Mercadal para informarte de sus horarios y te incluyas en la visita. De este modo, no solo verás las fachadas de estos edificios históricos, también accederás a alguno de ellos, que generalmente están cerrados al público
La Casa Navás y un hospital psiquiátrico
En la misma Plaza del Mercadal se halla la Casa Navás. Una casona privada que construyó otro destacado arquitecto modernista: Lluis Domenech i Montaner. Aunque durante la Guerra Civil se perdió el torreón de su fachada, sus propietarios han cuidado con mimo la decoración original de la vivienda. Y lo cierto es que te sorprenderás con sus ricos adornos cerámicos, mosaicos o vidrieras.
De ese mismo arquitecto es otro de los edificios modernistas más llamativos de esta ruta. Se trata del Instituto Pere Matas. Tienes que saber que al visitar su Pabellón Los distinguidos, entras a un psiquiátrico y sorprende por su mucha decoración. Estos dos puntos son los más atractivos de la ruta, pero hay otras pequeñas joyas como la Casa Rull que igualmente te encantarán.
Gaudí sin obras en reus
Curiosamente, este recorrido no incluye ninguna obra de Gaudí. Y es que él pasó aquí sus primeros 16 años y nunca ejecutó ningún proyecto en su ciudad natal. No obstante, Reus le rinde homenaje con el Gaudí Centre. Un novedoso centro cultural y expositivo que con las más modernas tecnologías se dedica a mostrar la vida y obra de este arquitecto.
También puedes acercarte hasta su casa natal en la calle San Vicente, 4. Aunque no es visitable por ser propiedad privada. Y muy cerca, entre las calles Santa Ana y de la Amargura se encuentra una estatua de Gaudí niño, evocando la infancia del joven genio.
Un vermú de reus
Tras ese paseo por Reus es el momento de paladear su bebida más tradicional: el vermú. En prácticamente cualquier bar lo encontrarás, y merece la pena beberlo. Seguro que acabas comprando alguna botella para llevártela a casa. Aquí va un consejo, mientras esté en alguno de esos bares no preguntes por si existe alguna estatua o monumento en honor de Agustina de Aragón. Esta heroína que luchó contra los franceses en Los Sitios de Zaragoza durante la Guerra de Independencia, nació también Reus. Como si estuviera predestinada a ello, su nombre era Agustina Zaragoza. Y curiosamente, pese a su fama, su lugar de nacimiento no ha levantado ningún monumento en su recuerdo.
Logroño, es la capital de La Rioja, y en cuanto te nombre esa región te vendrán al paladar sus vinos. Sin duda, los tintos no son lo único mencionable desde un punto de vista turístico en Logroño, pero ellos por sí solos y las bodegas donde se crían merece tu visita a la ciudad. Y desde luego, lo mejor es ir regando tu visita de vez en cuando con la copa de un tinto.
Ciudad del ebro
Las razones de que en La Rioja, y por supuesto alrededor de Logroño, se elaboren sus famosos vinos hay que buscarlas en su clima y en las calidades de su suelo. Y desde luego en la presencia del río Ebro que articula el núcleo urbano. De hecho, sobre él verás varios de los monumentos de la urbe, de los cuales destaca el Puente de Piedra por su sabor más clásico.
El patrimonio histórico de Logroño
Verás que entre los monumentos logroñeses antiguas destacan dos de sus iglesias. La primera la Concatedral de Santa María la Redonda, templo barroco donde los haya que nos da la bienvenida con dos altas torres gemelas y un pórtico abovedado. Es la antesala para que visites su interior y busques una pintura con una Crucifixión que los expertos atribuyen a la mano del mismísimo Miguel Ángel.
Otra iglesia interesante es la de San Bartolomé. Merece la pena detenerse en su fachada y su amplio repertorio de esculturas y relieves. Ahí te estremecerás con la imagen del santo patrón despellejado, tal y como se supone que sufrió martirio. Y además de iglesias, aléjate un poco del centro, dejando atrás los tramos recuperados de muralla medieval, y llega al Ayuntamiento, proyectado por uno de los arquitectos españoles más insignes de la actualidad: Rafael Moneo.
Las plazas de logroño
Todas sus plazas históricas son un buen lugar para sentarse y tomar algo. Algunas como la Plaza del Mercado, tal vez te la encuentres con un escenario si es verano, ya que ahí se suelen celebrar conciertos. Y otra, en la de Santiago, en vez de sentarte, tienes que jugar a la oca. En el suelo está pintado un inmenso juego de la oca, ambientado en el Camino Jacobeo, ya que por aquí pasan los peregrinos para visitar la vecina iglesia de Santiago el Real.
De vinos y pinchos
Pero como ya se ha dicho, plantéate la visita a Logroño con calma. Callejeando y eligiendo entre los muchos bares del casco viejo para catar los famosos caldos riojanos, y para que no solo sea beber, también habrás de pedir un pincho aquí y otro allá. En realidad, no hace falta que te lo digan. Al entrar a los bares típicos, verás las barras repletas de pinchos y se te hará la boca agua.
Zonas de tapear
El lugar de tapeo más famoso es la Calle Laurel. Cuantioso, exquisito y sin duda imprescindible. Pero también los bares más caros. En la vecina calle San Juan, conocida como la Laurel local, son un poco más económicos e igualmente sabrosos. Y la calle María Teresa Garate, poco a poco va cobrando más fama por sus bares y sus pinchos, y su apelativo popular, la Laurel pobre, te dará una idea de que los precios son más asequibles.
Si visitas Cartagena en la Región de Murcia pronto comprobarás que has llegado a una ciudad que en sí misma condensa gran parte de la historia del mar Mediterráneo. En ella rastrearás las huellas de las culturas antiguas que convirtieron al Mare Nostrum en el principio de la civilización. Y por supuesto, siendo el mar el gran protagonista de tu viaje a Cartagena, también te bañarás en él, en cualquiera de las muchas playas repartidas por su litoral.
Cartagena, siempre a las orillas del Mediterráneo
Sumergirse en el mediterráneo
Cartagena posee varias playas. Hasta una docena de ellas poseen la Q que acredita la calidad de sus servicios turísticos, y en casi otras tantas ondea la Bandera Azul con la que se proclama su calidad ambiental. Solo tienes que abrir un plano del municipio y elegir la que más te plazca.
Tienes opción de ir a la Cala Cortina en el propio casco urbano. Si lo que deseas es hacer un poco de senderismo antes zambullirte, puedes seguir el camino que lleva a las cercanas Cala Reona o Playa del Portus. Las hay más grandes y pequeñas, más familiares y aisladas, y también en un estado casi asalvajado como la de Calblanque en el Parque Regional del mismo nombre.
Desde luego, en cualquiera de ellas puedes extender tu toalla y alternar el bronceado con los baños. Y si te gusta bucear, has llegado al sitio ideal, porque los fondos submarinos de Cartagena son preciosos tanto por su valor natural como por las sorpresas que te puedes dar al encontrarte con algún pecio histórico hundido en esta costa.
Los museos de Cartagena
Uno de los más singulares es el Museo Nacional de Arqueología Subacuática. Aquí se expone uno de esos barcos que naufragó junto a la ciudad. Y en el mismo museo también verás el submarino que hizo famoso a Isaac Peral. Si bien, durante tu visita a Cartagena encontrarás anunciados más museos y centros de interpretación. Si andas escaso de tiempo, el que hay que visitar de forma obligada es el que se encuentra en el restaurado Teatro Romano cartagenero.
La Cartagena histórica
Este Teatro Romano, mandado construir por el emperador Augusto, es el gran monumento cartagenero. Pero de la misma época es el Foro romano, cuyas ruinas encontrarás mucho más amenas si te apuntas a las visitas teatralizadas que se hacen aquí. De todos modos, los restos romanos no es lo más antiguo de la urbe. Y es que Cartagena tiene casi 2.500 años de historia como acreditan los tramos de muralla púnica que mandó construir el general cartaginés Asdrubal hacia el año 227 antes de Cristo.
La cocina cartagenera
Uno de los mejores sitios donde degustarás la gastronomía típica es en el barrio pesquero de Santa Lucía o en la inmediaciones del puerto. Allí verás como los platos se hacen con una singular mezcla entre el mar y la tierra, con pescados recién traídos al puerto y con verduras y hortalizas cultivadas en la rica huerta murciana. Pero además de sabrosos son platos vigorosos, y es que todavía te hacen falta fuerzas para subir hasta el Castillo de la Concepción, el lugar ideal para tener una perspectiva completa de esta ciudad histórica del Mediterráneo.
Caesaraugusta, Sarakusta, Zaragoza, diferentes nombres para una misma ciudad que se fundó hace dos milenios. Por ello la visita a Zaragoza es un viaje a la historia, ya que la capital maña conserva restos y monumentos de todo su periplo por los siglos, desde los tiempos originales de los romanos hasta el presente siglo XXI.
Zaragoza romana
El emperador César Augusto fundó esta ciudad y le dio nombre a comienzos de nuestra Era. A orillas del Ebro, los romanos crearon una urbe con su foro, sus termas, su puerto fluvial, su teatro y demás instalaciones típicas de la cultura romana. De todo ello se han conservado vestigios y en la actualidad se han convertido en atractivos museos que dan a conocer los inicios de Zaragoza.
Zaragoza medieval
La excelente ubicación geográfica de la ciudad y las condiciones idóneas para el cultivo agrícola hicieron que la ciudad creciera paulatinamente hasta convertirse en una de las principales urbes del Valle del Ebro, y por ello no extraña que cuando los musulmanes invadieron España, fuera una de sus joyas más codiciadas.
Zaragoza musulmana
Como recuerdo de aquellos siglos queda el Castillo de la Aljafería. Si visitas Zaragoza tendrás la oportunidad de recorrer una de las fortalezas-palacio mejor conservadas de España. Si bien su aspecto ha variado mucho con los siglos hasta ser hoy las Cortes de Aragón. No obstante, ese uso político no impide la visita a sus partes históricas y así descubrir, por ejemplo, que la historia de la ópera Il Trovatore de Verdi está inspirada en este castillo.
Zaragoza cristiana
Como contraste también tendrás la oportunidad de conocer la arquitectura mudéjar creada tras la Reconquista. Acércate hasta dos de los barrios históricos zaragozanos: San Pablo y La Magdalena. En ambos encontrarás las dos parroquias que le dan nombre a las barriadas donde descubrirás el saber hacer de los artesanos mudéjares del ladrillo y la cerámica. Estas dos iglesias integran la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Más iglesias zaragozanas
Si algo no faltan en la ciudad son templos que además de su valor religioso se han convertido en verdaderos tesoros artísticos. Y dos destacan especialmente: El Pilar y la Seo.
La Basílica del Pilar es la gran iglesia zaragozana. En su interior descubrirás retablos, esculturas, pinturas y objetos litúrgicos que son verdaderas obras maestras como los frescos de Goya. E incluso podrás ver restos de las bombas que cayeron sobre ella durante la Guerra Civil.
Y en cuanto a La Seo, muchos años de restauración han permitido que vuelva a abrir sus puertas. Ante ellas habrás de arremolinarte con otros turistas para acceder a ese gran cofre de arquitectura y arte que es la verdadera Catedral de Zaragoza, porque pese a lo que se pueda creer El Pilar no lo es.
El casco antiguo de Zaragoza
El tamaño medio de la ciudad hace que su casco histórico tenga unas dimensiones acogedoras y sea fácilmente recorrible. Unos paseos entre abundantes palacios renacentistas, plazas con terrazas para tomar algo, interesantes museos, y muchos bares, sobre todo de noche, cuando el casco viejo se convierte en la zona más viva de la ciudad.
En el pasado, cristianos, judíos y musulmanes convivieron en paz en la ciudad de Toledo. Esas tres culturas han legado vestigios monumentales a la ciudad, cuya visita es uno de los principales atractivos de tu viaje. Pero además la ciudad castellano manchega te ofrece otras caras. Hay un Toledo literario, otro mágico, otro gastronómico y por supuesto está el Toledo de El Greco.
El greco en toledo
Al llegar verás como los toledanos están orgullosos de que su vecino más ilustre sea este pintor griego. El Greco se estableció en la ciudad y en sus museos, iglesias o catedral permanecen algunas de sus obras maestras. Toda una atractiva ruta turística y cultural. Cuando visites los diferentes monumentos es difícil que encontrar alguno de sus cuadros. No obstante, si hay uno que te impactará será el Entierro del Conde de Orgaz en la iglesia de Santo Tomé. Un fantástico derroche de imaginación y de las formas manieristas de este pintor único.
La Catedral de Santa María
El gran templo catedralicio toledano también posee obra de El Greco, pero además es un inmenso cofre repleto de arquitectura, escultura y pintura de varias épocas. Se trata de uno de los edificios con más historia en Toledo. Bien merece que le dediques una visita detenida a sus naves, capillas, museo y si tienes oportunidad e interés te sobrecojas con el saber atesorado en su biblioteca.
Una mezquita y una sinagoga
Ya se ha dicho que Toledo es la ciudad de la Tres Culturas. El Cristianismo está representado por la Catedral. Pero muy próxima se encuentra la sobrecogedora arquitectura de la Sinagoga del Tránsito. Y también a un paso queda la antigüedad única de la llamada Mezquita del Cristo de la Luz, cuyo nombre ejemplifica esa convivencia intercultural que es un ejemplo para todos.
Más atractivos toledanos
La mejor experiencia que tendrás durante tu visita es caminar por calles empedradas mientras fotografías los mil encuadres monumentales. De vez en cuando, es necesario parar en algún bar a refrescarse y tomar alguna ración de productos típicos toledanos. Porque aunque muchos visitantes apresurados se acercan hasta Toledo en excursiones de una día, el pequeño tamaño de la ciudad engaña y hay mucho que descubrir. Por eso es imprescindible alimentarse. Si eres de comidas contundentes, estás de enhorabuena. Aquí un buen menú es a base de un primero de sopas de ajo y luego un plato tradicional con carne de caza. Todo regado con un vino de la Denominación de Origen de La Mancha. Con ello ya estarás preparado para seguir disfrutando de Toledo
Toledo literario y mágico
El encanto de la ciudad hizo que escritores de diversas épocas hallaran aquí la inspiración. Por estas calles descubrirás las huellas de Garcilaso de la Vega o Bécquer. Y si ha llegado la noche atrévete con algunas de las rutas nocturnas que se publicitan. Pasarás por callejones o viejos cobertizos donde te estremecerás con su atmósfera de leyenda y los recuerdos de brujas y hechiceros que aquí hicieron sus encantamientos. Un recuerdo de Toledo indispensable.
Si tienes dudas de adonde ir de vacaciones en los meses de buen tiempo, aquí va una recomendación: la ciudad de Tarragona y la costa de la provincia. Tarragona capital puede ser una ciudad muy atractiva para convertirse en tu base operaciones para descubrir, no solo la urbe histórica, sino también toda la Costa Dorada, que se extiende al norte y sur de esta provincia catalana.
La costa dorada
Esta franja costera mediterránea es una de las mecas del turismo veraniego. Visitantes españoles y europeos llegan atraídos por sus enormes playas. Pero tu estancia en la Costa Dorada puede ser algo más que disfrutar de largas jornadas tumbado al sol y noches de discoteca. Las poblaciones también ofrecen otro tipo de atractivos.
Monumentos, gastronomía y diversión en la Costa Dorada
Al norte de Tarragona te puedes acercar hasta Calafell y conocer su yacimiento ibérico de la Ciutadella. Muy cerca puedes bañarte en la inmensa playa de Comarruga. Y a escasa distancia hacia el interior se encuentra El Vendrell, cuyo hijo más ilustre fue el músico Pau Casals, al que se dedica un museo en su honor.
Mientras que al sur de la Costa Dorada hallarás poblaciones meramente turísticas como Salou, con su espectacular Port Aventura. Siguiendo la carretera de la costa te toparás con viejos pueblos pesqueros de Cambrils o L’Atmella de Mar. Y por fin, en el extremo sur de la provincia está el Delta del Ebro, uno de los mejores lugares de España para degustar arroz cocinado de múltiples formas.
La capital de tarragona
Volviendo a la ciudad de Tarragona, pronto descubrirás que esta urbe no es solo una capital administrativa y una ciudad de servicios. Se trata de un lugar con una larguísima historia originada en tiempos de los romanos, cuando el lugar se conocía como Tarraco. De aquellos inicios se conservan algunos de los monumentos romanos más espectaculares del país. Entre ellos destaca el Anfiteatro.
El anfiteatro de Tarraco
Este gran espacio histórico posiblemente sea el lugar más emblemático de la ciudad. Se ubica en el corazón del centro urbano, junto a la vía más transitada: la Rambla Nova. El anfiteatro por supuesto que es visitable, de hecho se incluye dentro de los itinerarios guiados por la Tarragona romana. Al entrar te sorprenderás al ver como en su interior todavía permanecen en pie los restos de la iglesia de Santa María del Miracle. Pero si no quieres entrar al recinto arqueológico, también puedes tener una vasta panorámica del mismo desde el Balcón de Europa, un mirador situado al final de la Rambla. Allí, ante tus ojos dispondrás de un resumen visual de lo que es Tarragona con el azul del Mediterráneo como fondo.
Los museos de tarragona
El patrimonio arqueológico de la ciudad es enorme, y gran parte de él lo podrás observar en las salas del Museo de la Romanitat, donde no solo se salvaguardan objetos de la época romana, sino también otros originados durante la Edad Media. No obstante, si estás cansado de tanta historia y solo tienes pensado visitar un museo, te puedes acercar al Museo del Puerto. Sin duda el mejor lugar para comprender la historia de la ciudad y los vínculos que la unen con el Mediterráneo, su razón de ser.