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Segovia

GUÍA DE SEGOVIA

Segovia, más que el acueducto

Es nombrar Segovia e inmediatamente viene a la mente su acueducto. Es imprescindible contemplarlo durante una visita, como también parece obligado darse un homenaje comiendo un cochinillo. Pero, aunque muchas de las estresantes excursiones a Segovia se quedan en esos dos atractivos, la verdad es que esta ciudad castellana posee más encantos.

Varios kilómetros de ingenieria romana

Incluso, del propio acueducto se suele ver siempre la misma vista. Espectacular sin duda en el centro de la ciudad. Pero el Acueducto de Segovia se prolonga durante 16 kilómetros desde la vecina sierra hasta el casco urbano. Sus dimensiones y sus  dos milenios de edad, lo convierten en uno de los monumentos más imponentes legados por la civilización romana.

El arte religioso en Segovia

Si el acueducto es una obra civil a medio camino entre la arquitectura y la ingeniería. El segundo gran monumento segoviano es su Catedral. Su arquitectura gótica tardía domina el animado ambiente de la Plaza Mayor. Cuando la contemples te encantarán sus formas orgánicas construidas en piedra y que hoy en día son el nido predilecto para numerosas cigüeñas.

Y al entrar al templo, sentirás una sensación de pequeñez y también de fascinación. Seas religioso o no, lo cierto es que el juego de luces que crean las vidrieras de la Catedral de Segovia encandila a cualquier visitante, más allá de sus creencias.

El Románico segoviano

Si eres creyente o un apasionado de la historia del arte. Viajando a Segovia estás de enhorabuena. Aquí se salvaguardan un elevado número de pequeñas iglesias románicas, y con ellas se oferta una ruta turística que las une y que al mismo tiempo te hará recorrer la ciudad. Irás de San Clemente a San Justo, de San Lorenzo a la Vera Cruz o al Salvador, todo un recorrido por las calles Segovia y su historia.

El alcázar

El tercer gran hito monumental de Segovia es su Alcázar. Un castillo suspendido sobre los ríos Clamores y Eresma, y cuya imagen real coincide con la estampa imaginaria que todos tenemos de un castillo. Torreones, tejados cónicos, almenas, murallas, una fortaleza inexpugnable. Sin duda, en cuanto lo mires te recordará otro. Igual dudas un rato. Pero tarde o temprano, dirás “pero si es igual que el de Disney”. No está muy claro que la factoría de dibujos animados se inspirará en el Alcázar de Segovia en exclusiva, pero sí que son evidentes las similitudes,

Sin embargo, el valor del Alcázar segoviano no se basa en ser motivo de inspiración. La realidad es que este castillo es un monumento de primer orden dentro del patrimonio español. Cuatro datos dan idea de ello. Fue el lugar de reposo predilecto para Alfonso X el Sabio. Más tarde se convertiría en residencia de Isabel la Católica. Su biznieto, Felipe II se casó aquí. Y por último, Carlos III, el rey ilustrado lo convirtió en Real Colegio de Artillería.

Patrimonio de la humanidad

En definitiva, Segovia, pese a su reducido tamaño posee en su casco urbano lugares históricos de enorme valía y belleza. Por ello, toda la ciudad está declarada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Semejante galardón ya merece que la conozcas.

Compostela

GUÌA DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

Santiago de compostela, el final del camino

Todos lo sabéis. Santiago de Compostela es el destino del Camino Jacobeo. Un itinerario en origen repleto de fervor religioso, pero que hoy es un recorrido que hace todo tipo de viajeros. Así se ha convertido en una ruta vacacional que une cultura, relaciones sociales, paisajes y deporte.

Los modos de llegar a santiago

No obstante para viajar hasta Santiago de Compostela no te hace falta hacer ese peregrinaje. La ciudad está excelentemente comunicada por carretera y ferrocarril, e incluso puedes volar hasta su aeropuerto internacional situado a menos de 20 kilómetros de la ciudad.

La plaza del obradoiro

Vayas como vayas, tu destino una vez que llegues es acudir a su emplazamiento más monumental: la Plaza del Obradoiro. Sitúate más o menos en el centro de la plaza y gira a tu alrededor contemplando el panorama. Evidentemente el referente es la Catedral, pero también desde ahí contemplas la arquitectura renacentista del Hostal de los Reyes Católicos, un elegante parador de turismo que antaño fue albergue de peregrinos. También allí está el Palacio Raxoi, hoy Ayuntamiento, y el Colegio de san Xerome, sede del rectorado universitario. Es decir, en esta bellísima plaza dispones de un resumen de lo que es Santiago: un destino religioso, una meca turística, una ciudad universitaria y un centro administrativo.

La Catedral de Santiago

Pero tras ese vistazo, inmediatamente tu mirada irá hacia la fachada barroca de la Catedral, una grandiosa construcción que cobija otra anterior, el arte románico del Pórtico de la Gloria. Esta es la antesala para entrar a un templo incluido entre los más bellos e importantes de la Cristiandad, prácticamente desde los inicios de su construcción, allá por el año 1075.

Otros lugares de la ciudad

Solo por visitar la plaza del Obradoiro ya merece la pena viajar a Santiago. Pero una vez allí, aprovecha para conocer otros rincones, porque toda ella es excepcionalmente monumental. Si has llegado en peregrinaje ya habrás pasado por la hermosa plaza de la Inmaculada, punto de encuentro de los tradicionales caminos francés, inglés y del norte.

Igualmente puedes visitar la plaza de Quintana dominada por la cabecera románica de la Catedral y el Monasterio de San Paio de Antealtares. Y al sur de la propia Catedral se abre la plaza de las Platerías, lugar donde está la Oficina del Peregrino

Por las rúas compostelanas

Desde cualquiera de esas plazas adéntrate por las antiguas rúa. Todo en ellas huele a tradición y a piedra bien tallada. Verás fachadas monumentales con escudos heráldicos y otras más modestas. También verás muchas tabernas y tiendas de recuerdos, y es que Santiago es un destino turístico europeo de primer orden en el que vas a encontrar todo tipo de servicios para saciar cualquier capricho o apetito.

El París-Dakar gallego

Una de las rúas más famosas es la Rúa do Franco. Al principio de la calle, en la Porta Faxeira. está el Café París. Y al final, la cervecería Dakar. Entre uno y otro decenas de bares y restaurantes en los que la tradición invita recorrerlos bebiendo un cunca de ribeiro en cada uno. Un rally peculiar, solo apto para higadillos acostumbrados. No obstante, a nadie le obligan a hacerlo entero, y además en estos establecimiento debes picotear algo de la gastronomía gallega, desde su famoso pulpo hasta la lotería de los pimientos de padrón.

salamanca

GUÍA DE SALAMANCA

La vieja y joven ciudad de salamanca

Pocas ciudades europeas alegran su ingente patrimonio histórico con un ambiente juvenil. Salamanca sí, cuyo nombre siempre va acompañado de la palabra universidad, porque aquí se creó la primera universidad española. Desde entonces y hasta hoy cientos de jóvenes llegan para realizar aquí sus estudios e irradian esa atmósfera inquieta y animada que posee el atractivo casco histórico salmantino.

Visitas guiadas por salamanca

Si no conoces la ciudad, es recomendable acudir al corazón de Salamanca, su espectacular Plaza Mayor y entrar a la oficina de Turismo. Allí te informarán sobre las visitas guiadas gratuitas. Apúntate y sigue los pasos del guía por la historia, la literatura y la animación de la ciudad.

La hermosa Plaza Mayor

La arquitectura barroca de la Plaza Mayor, sus soportales, los medallones evocando gran parte de la historia del país te harán sacar la cámara de fotos buscando encuadres atractivos. De paso, ojea las terrazas y bares que hay por aquí y en las inmediaciones, así a la hora de comer o cenar sabrás donde degustar la contundente cocina salmantina.

La Universidad

La Plaza Mayor es el emblema monumental de Salamanca y su Universidad simboliza su pasado y presente. Aquí la cámara volverá a trabajar para plasmar la belleza de la fachada plateresca de la universidad, su claustro o el Patio Escuelas. Por cierto, ante la fachada principal busca una curiosa rana tallada labrada en piedra. Si vas en grupo, competid por encontrarla el primero.

Salamanca literaria

Aquí impartieron clases destacados escritores de nuestra literatura. El guía nombrará a Fray Luis de León, Miguel de Unamuno, del que podréis visitar su museo, o a La Celestina.

Fernando de Rojas escribió La Celestina en el siglo XVI y la ambientó en Salamanca. Hay lugares en la ciudad mencionados en el relato, entre ellos el Huerto de Calixto y Melibea, donde se reunían los protagonistas de la obra. Está en el corazón de la Salamanca histórica, junto a las viejas murallas de la ciudad y sobre el río Tormes.

Por cierto, nuestro recorrido seguirá a orillas del río hasta el Puente Romano, con casi 2.000 años de historia. Junto a él se alza una estatua del Lazarillo de Tormes acompañando al ciego, otros de los personajes literarios que caminaron por Salamanca.

Más monumentos de salamanca

No acaban aquí nuestros paseos. Todavía queda mucho, desde recorrer la antigua calle de los Libreros, donde se halla la famosa Casa de las Conchas y la Clerecía. Todo ello vecino a la Plaza Mayor. Y también muy cerca están la calle de la Rúa, de la Compañía o la Plaza del Corrillo, donde se alza la hermosa iglesia de San Martín.

Las dos Catedrales

El patrimonio religioso que descubrirás por el centro es cuantioso. El Convento de San Esteban, los Dominicos o la iglesia del Carmen. Y sobre todo las dos catedrales monumentales salamantinas, la Antigua y la Nueva, cada una ligada a personajes de la historia española. La más antigua a El Cid y la moderna, aunque del siglo XVI, a los Reyes Católicos.

Palacios, casonas y refrigerios

El paseo por Salamanca puede durar lo que tú quieras. Aún te quedarían muchas sorpresas sin salir del centro. Los palacios de Anaya, Monterrey o Fonseca. Las Casa de las Muertes, la de María la Brava o la Casa Lys, reconvertida en Museo de Art Nouveau. Y entre uno y otro atractivo monumental siempre encontrarás bares y tabernas donde tomar algo, donde comprobarás ese ambiente juvenil típico de esta ciudad universitaria.

Murcia

GÚIA DE MURCIA

Murcia, entre la huerta y el arte barroco

Cuando uno viaja, más interesante que contemplar monumentos o museos, lo que realmente nos llena de un viaje son las sensaciones que transmite cada destino. De hecho, si el lugar al que viajamos no nos hace sentir, probablemente lo olvidemos pronto. Pues bien, viajando a Murcia pronto captarás su atmósfera de frescura, y será uno de los recuerdos que te lleves a casa. Un ambiente que en gran parte se debe a la presencia de su huerta, que además de sabrosa, es un importante atractivo turístico.

La vega media del segura

El río Segura baña el territorio murciano. Es el gran culpable de la fertilidad de las huertas que rodean la ciudad. Al principio, a mitad, o como broche final a la visita Murcia, reserva tiempo para recorrer ese vergel agrícola que es el entorno de Murcia. Te sorprenderás con la estética y también la larga historia de sus frutales, críticos u hortalizas, siempre regados por una red de acequias que recuerdan a la presencia musulmana en la ciudad. Y también verás infinidad de moreras ya que la industria de la seda fue tremendamente importante en la región.

La Fuensanta y otros santuarios

Por otra parte, esos paseos por la huerta son inevitables si quieres descubrir lugares especialmente queridos por los lugareños. Entre ellos destaca el Santuario de la Fuensanta del siglo XVII. Pero hay otros puntos de interés histórico y paisajístico en ese entorno como el gran monasterio de Los Jerónimos o el Castillo de Monteagudo, que se alza sobre una colina y proporciona unas magníficas vistas sobre los alrededores.

Murcia, la ciudad del barroco

Ya de vuelta en las calles murcianas, por supuesto degustarás esos productos naturales en sus bares y restaurantes. Y es que hay que coger fuerzas para hacer el tour turístico por la ciudad histórica. Lugares que visitar no te faltarán, pero pronto comprobarás que en los monumentos murcianos predomina un estilo artístico sobre el resto: el Barroco

Hay muchos ejemplos en Murcia. Entre lo más espectacular está el gran Palacio Episcopal y su grandilocuente fachada. Incluso en la propia Catedral, pese a originarse en la Edad Media, al entrar a su interior verás numerosas capillas de sobrecargada decoración barroca.

El Museo Salzillo

Pero si hay un templo del Barroco, ése es el Museo Salzillo. En sus salas se exponen las obras de ese escultor murciano del siglo XVIII. El cual fue el autor de gran parte de la imaginería religiosa que otorga una personalidad especial a la Semana Santa murciana, cuando muchas de sus figuras salen en procesión por las calles de la ciudad.

Más monumentos murcianos

No obstante, no todo es arte barroco. Hay edificios anteriores como la citada Catedral o el Palacio del Almudí, del siglo XV, que a lo largo de su historia ha sido almacén de grano para la ciudad, depósito de armas o Audiencia Judicial, hasta albergar hoy el Archivo Municipal y una interesante sala de arte contemporáneo.

Y en cuanto a atractivos contemporáneos, merece la pena visitar, más aún si se va en familia y con niños, tanto el Museo de la Ciencia y el Agua como el Acuario de la Universidad. También muy recomendable es caminar por el Paseo del Espolón y entrar al atractivo Jardín Botánico, un contrapunto ideal a la visita a la huerta. En definitiva, Murcia posee reclamos para todos los gustos y edades.

oviedo

GUÌA DE OVIEDO

Oviedo, sin miedo a la lluvia

La humedad del clima asturiano puede que te acobarde para viajar hasta Oviedo. Pero merece la pena visitar esta ciudad haga el tiempo que haga. De hecho, el cielo nuboso, el empedrado mojado del casco antiguo y los paraguas aparecerán en tus fotos más bonitas de la ciudad. Y con suerte, de pronto saldrá el sol y la urbe adquiere un brillo especial, todo reluce y no te arrepentirás del viaje.

La sidra y la gastronomía asturiana

De todos modos si llueve, te puedes refugiar en las muchas sidrerías desperdigadas por la ciudad. Las más emblemáticas están en el Boulevard, cuyo nombre oficial es calle Gascona. Allí, además de alucinar con el escanciado de la sidra, probarás infinidad de raciones con productos de la tierra y el mar. Y por supuesto, si eres de platos contundentes, tienes que templar el cuerpo con una fabada.

El casco antiguo

En el casco viejo es donde mejor se aprecia su peculiar mezcla urbana. Por un lado, el ambiente joven de una ciudad universitaria, y por otro, sus vetustos monumentos. Para usar el rimbombante calificativo de vetustos, no hay mejor lugar que Oviedo, escenario de la imaginaria Vetusta por la que caminó y sufrió la Regenta de Clarín.

Todo en Oviedo tiene ese sugerente contraste entre lo viejo y lo nuevo. Lo notarás en la calle Uría,  de las más transitadas y comerciales. Y también en sus plazas históricas como la de Fontán o la de Alfonso II el Casto.

La Catedral y San Tirso

Precisamente en la plaza Alfonso II el Casto se levanta la Catedral de San Salvador. Un edificio gótico, pero que en su interior salvaguarda la llamada Cámara Santa, un capilla originada en el siglo IX, refugio de obras escultóricas y de orfebrería de ese estilo de arte único que es el Prerrománico Asturiano.

Sin abandonar esa plaza te encontrarás con la iglesia de San Tirso, igualmente originada en tiempos prerrománicos. Si bien hoy queda poco del templo original, ya que ha sufrido diversas reformas, reconstrucciones y restauraciones durante sus once siglos de historia. Por ello, San Tirso materializa en piedra la evolución de Oviedo.

El prerrománico asturiano

Este estilo artístico es único. Solo lo verás aquí. Su valor es incalculable, por ello está considerado Patrimonio de la Humanidad. Sus edificios plasman el momento en que la España que hoy conocemos comenzó a crearse, cuando el reino de Asturias resistió el asedio de los musulmanes y desde ahí comenzaron a reconquistar tierras hacia el sur. Y por otra parte, los edificios del Prerrománico Asturiano no solo son documentos históricos en sí mismos, la belleza de sus formas arquitectónicas es indudable.

En los alrededores de Oviedo

En las inmediaciones de la capital ovetense se pueden ver los mejores ejemplos de este arte. La preciosa Santa María del Naranco, que en realidad surgió como palacio veraniego para la monarquía asturiana. Y las iglesias de San Miguel de Lillo y de San Julián de Prados. Si visitas Oviedo, no dudes en salir del núcleo de la ciudad para acercarte hasta estos lugares. Merece la pena contemplarlo rodeados por el verdor típico del paisaje montuoso de Asturias, un escenario precioso para estos monumentos únicos.

marbella

GUÍA DE MARBELLA

Marbella a descubrir

Es inevitable, la ciudad malagueña de Marbella la identificas con el lujo. Los visitantes de alto standing, sus fiestas y posados, la han hecho famosa en el mundo entero. Posiblemente los dígitos de tu cuenta corriente estén muy lejos de los de esos famosos, pero también puedes visitar Marbella y descubrir una urbe mediterránea, que sin duda posee un encanto peculiar.

Puerto banús

No obstante, es difícil no llevar en tu cabeza esa imagen del glamur. Si lo quieres conocer, aunque solo sea de refilón, tienes que acercarte hasta Puerto Banús. El lugar del famoseo por antonomasia con sus increíbles yates, las villas inmensas y las tiendas de lujo por cualquier esquina. Pero, ¿por qué Marbella y Puerto Banús son una meca para este grupo de privilegiados? Una de las razones es su apacible clima y otra es su paisaje costero, repleto de grandes playas de tranquilas aguas.

Las playas marbellís

A lo largo de menos 30 kilómetros se despliegan más de 20 playas, cada una con su personalidad. Desde las más exclusivas como Playa de Nueva Andalucía, Nikki Beach o Playa de Nagüeles, donde la sal del mar se combate a base de copas de champán, hasta otras más populares como Playa Hermosa, de Alicate o la Playa de la Fontanilla, casi en el centro de Marbella. En cualquiera de ellas disfrutarás de jornadas a base de baños de sol y de mar, siempre refrescados por paseos hasta cualquiera de sus muchos chiringuitos.

Comer y beber en Marbella

Además de esos establecimientos playeros, algunos muy alejados de la idea típica de chiringuito, también se puede degustar la gastronomía mediterránea en los abundantes bares y restaurantes de la ciudad. Unos platos protagonizados tanto por el marisco y el pescado, como por las ricas hortalizas de los campos de cultivo del entorno. Y desde luego, estás en Andalucía, así que lo mejor es dedicar algún día para ir de tapeo y beber alguna que otra copa de vino para acompañar unas buenas gambas a la plancha.

Paseando por la vieja marbella

Durante una caminata por el casco antiguo no te faltarán bares y tabernas para encontrar esas tapas. De este modo puedes alternar la visita a los atractivos históricos con ir picando algo. Si no conoces la ciudad, te sorprenderá el paseo histórico por sus callejas y por las murallas de su antigua fortaleza, todo ello de origen árabe.

Personajes ilustres del pasado

De hecho, Marbella estuvo bajo dominio musulmán hasta los tiempos de Fernando el Católico. Este monarca inspiró la construcción de uno de sus rincones más bellos: la Plaza de los Naranjos. En torno a los árboles que le dan nombre y una bella fuente dieciochesca se concentran los grandes edificios del patrimonio histórico marbellí. Su Ayuntamiento de fachada mudéjar, la Casa del Corregidor erigida en el siglo XVII, la Alhóndiga o la ermita de Santiago, el primer templo cristiano en la población.

Durante ese paseo por Marbella posiblemente tus ideas, y posibles prejuicios sobre la ciudad cambien, y compruebes que  sin dejar de ser la capital de la jet-set, también es un destino amable y hospitalario con los visitantes de otros estatus sociales.

Bilbao

GUÌA DE BILBAO

Tradiciones y modernidad en bilbao

Desde hace unos años Bilbao se ha transformado desde la ciudad gris de hace décadas en una urbe radiante e interesante para el turismo. Un fenómeno que tuvo su detonante en la apertura del Museo Guggenheim, un edificio que no puedes perderte durante una visita a la capital vasca.

El museo Guggenheim

Este enorme edificio del arquitecto Frank Ghery construido a partir de atrevidas curvas y miles de láminas de titanio, es una de las obras más espectaculares de la arquitectura contemporánea mundial. Indispensable. Rodéalo caminando por el exterior a orillas de la ría, y entra para sorprenderte con sus eventos culturales. El Guggenheim es el foco turístico de la ciudad, por lo que en sus alrededores encontrarás muchos bares y restaurantes para degustar la famosa gastronomía vasca. Y por otra parte, también muy cerca hay una gran oficina de turismo, donde te informarán del resto de atractivos de la ciudad.

El Museo de Bellas Artes de Bilbao

Entre esos atractivos se halla este interesante museo con obras de arte histórico. El Museo de Bellas Artes ha aprovechado el tirón del Guggenheim, y también programa interesantes exposiciones temporales que te atraerán si eres un amante de las artes.

El viejo bilbao

Desde el Guggeneheim podrás remontar la ría por sus orillas para llegar hasta el casco antiguo. Una zona que se conoce como Las Siete Calles. Aquí pasarás un buen rato callejeando y entrando a alguno de los muchos bares desperdigados por la zona antigua. No te puedes perder esa experiencia, en cualquiera de esas calles o en la Plaza Nueva o en la Plaza Unamuno, encontrarás tabernas que sirven los famosos pintxos. Algunos muy novedosos y otros clásicos como el bacalao rebozado o la sabrosa Gilda.

La Catedral de Bilbao y otros monumentos

Entre pintxo y pintxo aprovecha para visitar los edificios más emblemáticos del patrimonio histórico de la ciudad. En ese casco viejo te encontrarás con la Catedral de Santiago  erigida en el siglo XIV o el espectacular Teatro Arriaga, cuya fachada recuerda al edificio de la Ópera de París. E igualmente, visita La Alhondiga, un gran pabellón en el que siempre se celebran actos culturales o mercadillos.

También en el núcleo antiguo verás otros edificios de carácter más industrial que evocan los tiempos del crecimiento bilbaíno. Se trata del Mercado de la Ribera o varias estaciones de tren de interés arquitectónico como la de Atxuri o la de la Concordia.

El bilbao moderno

Paseando por la estrechez de Las Siete Calles de pronto desembocarás en la ría, en la zona del Arenal. El paseo más tradicional de la ciudad. Desde ahí puedes encaminarte hasta barrios más modernos y comprobar cómo Bilbao posee esa peculiar mezcla de tradiciones y tendencias actuales. Para prueba el barrio de Abando con sus muchos establecimientos comerciales. O los rascacielos que dominan el actual perfil urbano de la ciudad, sobre todo la torre acristalada de Iberdrola que alcanza los 165 metros de altura.

Para conocer esas zonas nuevas puedes tomar el metro, un medio de transporte subterráneo en el que obviamente no ves nada, pero que en Bilbao te ofrece la posibilidad de penetrar (literalmente) en una obra del prestigioso Norman Foster, autor de las bocas de metro bilbaínas. Una muestra más de los contrastes entre lo antiguo y lo moderno en Bilbao.

Vigo

GUÍA DE VIGO

Vigo, su puerto y su ría

Vigo no se entiende sin su importante puerto marítimo en la costa atlántica. Si viajas hasta esta ciudad gallega y quieres conocerla en profundidad, es recomendable que comiences tu recorrido en el puerto. Por cierto, un lugar al que tendrás que volver si deseas embarcar rumbo hacia el espectáculo natural de las Islas Cies, uno de los grandes atractivos turísticos de la provincia de Pontevedra.

El puerto de Vigo, historia y presente

El crecimiento de Vigo se debe a este puerto marítimo. Ahora e históricamente, ya que desde hace siglos desde aquí se ha comerciado con el resto del mundo. Contemplando el tamaño del puerto y su incesante tráfico, apreciarás su importancia incontestable para la ciudad. Puede que no sea el rincón más bello, pero no te arrepentirás de conocerlo para poder comprender a Vigo y a los vigueses. En el puerto también descubrirás otro de los referentes gallegos. Su pescado. Todavía se puede ver la zona pesquera, e incluso antiguas casas de marineros, conocida como el Berbés.

La cocina marinera de Vigo

Solo con pasear por esa zona ya te entrará hambre. Y claro, estás en Galicia. O sea, habrás de probar su marisco fresco recién pescado, o los mejillones criados en las bateas de la vecina ría, o el pulpo convertido aquí en toda una religión. Un sinfín de peces y mariscos a tu disposición, para los cuales no puedes elegir otro acompañamiento que los famosos vinos blancos gallegos. Seguro que te suenan el Ribeiro o el Albariño, pero hay muchos más. Solo tienes que preguntar en cualquiera de los muchos restaurantes de la ciudad.

Callejeando por vigo

El casco urbano vigués es el resultado de una ciudad que se desarrolló de forma considerable a partir del siglo XIX, y sobre todo en el XX. Se trata de una urbe moderna. Incluso su concatedral, a diferencia de otros lugares que conoces en los que siempre suele ser un templo muy antiguo, aquí es una iglesia del estilo decimonónico por antonomasia: el neoclásico. No obstante, acércate hasta ella para ver la tremenda animación que suele haber en estas calles.

Y si quieres ver más ejemplos de la arquitectura del siglo XIX y comienzos del XX, habrás de pasear por la Puerta del Sol y las cercanas calles de Policarpo Sanz, García Barbón o la peatonal del Príncipe. Allí te vas a encontrar con el edificio García Barbón que en la actualidad es un atractivo centro cultural, que tal vez durante tu estancia tenga programada alguna actividad de tu interés.

La mejor panorámica de vigo

Sin salir de la ciudad puedes ascender al Monte do Castro. Desde su altura, dispondrás de un mirador privilegiado sobre el núcleo vigués, y sobre todo de la ría. Viendo la Ría de Vigo desde la altura, te entrarán ganas de recorrerla y conocer poblaciones cercanas como Cangas o Moaña. Por supuesto que puedes llegar a ellas por carretera, pero lo mejor es que llegues navegando. Para ello se hace necesario que vuelvas al puerto y te embarques en uno de los barcos de vapor que surcan la ría desde hace décadas y que te harán viajar no solo en el espacio, sino también en el tiempo.

Valladolid

GUÌA DE VALLADOLID

La bella y sobria Valladolid

Para los amantes de la historia y la literatura es obligado escaparse hasta Valladolid. Allí pasearás entre monumentos situados en las mismas calles que recorrieron grandes literatos y disfrutarás de una gastronomía suculenta, con las carnes y el queso como estrellas, que por supuesto acompañaras con alguna que otra copa de vino.

Enoturismo en valladolid

La provincia es la única de España con cuatro Denominaciones de Origen. Si tras catarlas en la capital, decides pasar unos días por la provincia, el turismo que conjuga, naturaleza, paisajes, arte y vino, es decir, el enoturismo será tu actividad predilecta.

Las Denominaciones de Origen

Las prestigiosas bodegas de tintos Ribera del Duero son los más afamados de Valladolid. No obstante, también merecen un trago otros tintos como los de Toro. Pero si tu paladar es más de blancos, entonces pide una copa con Denominación de Rueda. Aunque los vinos vallisoletanos no acaban aquí. Quienes deseen probar rosados de calidad, entonces habrán de catar los vinos de Cigales.

Paseos por la historia

De nuevo en Valladolid, su casco histórico posee un tamaño apropiado para pasear. Cualquier caminata comienza en la Plaza Mayor, la primera de trazado regular y con soportales que se realizó en el país, luego imitada en Salamanca o Madrid. Su construcción la promovió Felipe II, vallisoletano de nacimiento, tras un brutal incendio que devastó la ciudad en el año 1561.

Las iglesias de Valladolid

Todos los templos históricos están próximos a la Plaza Mayor. Destaca el de San Pablo, con su espléndida fachada esculpida y flanqueada por dos torreones. En cambio, la vecina Catedral solo posee una, ya que la segunda se derrumbó en 1841. Como si el templo catedralicio estuviera destinado a quedarse sin esa torre, ya que su sobrenombre es “La Inconclusa”, porque nunca se ejecutaron por completo los planos originales que hizo en el siglo XVI Juan de Herrera, y curiosamente la catedral quedó sin acabar.

Cerca de la Catedral, está la iglesia de Santa María la Antigua. Ésta si acabada durante siglos, desde sus orígenes en el siglo XIII hasta una restauración que duró la primera mitad del siglo XX, por lo que La Antigua es un verdadero paseo por la historia del arte castellano.

Museos de todo tipo

Otra iglesia interesante es San Benito que perteneció al monasterio homónimo. Uno de los claustros de aquel convento se transforma en cine al aire libre durante el verano, mientras que otras estancias son ahora un museo de arte contemporáneo.

Hay más edificios históricos reconvertidos en museos. Como el Palacio de Fabio Nelli del XVI que hoy es el Museo de Valladolid. O la capilla de San Gregorio y el Palacio del Marqués de Villena cuyas salas salvaguardan valiosas obras de imaginería castellana, que conforman la singular colección del Museo Nacional de Escultura.

Personajes históricos y literarios

Se desconoce donde nació Colón, sin embargo seguro que murió en Valladolid. En su memoria abre el Museo Casa Colón con una atractiva exposición interactiva sobre el personaje y su momento histórico.

Y en recuerdo de otro personaje, natal de Valladolid, es posible visitar la Casa de Zorrilla, en homenaje al autor del Tenorio. No es este el único escritor oriundo de Valladolid. Aquí nació Miguel Delibes y sus libros son una buena compañía para un viaje a la ciudad, a sus monumentos, museos y para divagar durante un crucero fluvial a bordo del barco La Leyenda del Pisuerga, otro de los atractivos turísticos de Valladolid.

Huelva

GUÌA DE HUELVA

Huelva puerta del atlántico

Dentro de Andalucía hay ciudades y parajes mundialmente famosos, y también otros menos conocidos pero sorprendentes. Un ejemplo, Huelva. Una urbe entre el océano y la tierra que tiene todo lo que puedes buscar mientras turisteas.

La larguísima historia de huelva

Huelva es una de las ciudades más antiguas de la península. Sus orígenes se remontan a hace cinco milenios, como atestiguan los muchos vestigios arqueológicos hallados en la localidad. Gran parte de ellos los podrás ver tanto en el Museo Arqueológico como en el Centro de Visitantes Huelva Puerta del Atlántico. En este último, de entrada gratuita, se exponen de un modo muy atractivo los principales acontecimientos de la historia onubense.

La ciudad colombina

Cristóbal Colón protagoniza uno de esos episodios. De aquí partieron las carabelas el 3 de agosto de 1492. , En su recuerdo, cada año se celebra en esos días las fiestas grandes de Huelva. No es lo único que recuerda a Colón. También en el Santuario de Nuestra Señora de la Cinta se rememora con orgullo que acudió a orar el descubridor antes de zarpar.

Y uno de los edificios más bellos es la Casa Colón. Levantado con motivo del IV Centenario, nació como hotel y luego lo adquirieron los empresarios ingleses que explotaban las vecinas minas de Río Tinto. Si eres futbolero deberías visitarlo, ya que aquí se fundó el Recre, el club de fútbol más antiguo del país

La Caleta del Sebo

Pero si hay un lugar que recuerda la esencia de Colón ese es la Caleta del Sebo, a las afueras. Allí se alzan los 36 metros de altura del monumento a la Fe Descubridora. Una escultura que en 1929 regaló Estados Unidos, para evocar el lugar donde comenzó la aventura del descubrimiento de América.

Los alrededores de huelva

Desde la Caleta del Sebo acércate a las playas próximas, entre las cuales son muy famosas las de Punta Umbría y Mazagón. Y también puedes darte un paseo descubriendo la fauna de las Marismas de Odiel. Todo cerca del casco urbano, adonde deberás regresar para tomar algo. Una experiencia imprescindible en Huelva.

Gastronomía onubense

Entra a alguna taberna y pide las típicas raciones para compartir. Regadas por un buen vino blanco, la recomendación es que pruebes las famosas gambas de Huelva, así como los chocos a la plancha. Y por supuesto jamón. Tres exquisitas delicatesen.

Una ciudad antigua y moderna

Curiosamente, pese a tener una historia de varios milenios, Huelva no conserva mucho de su patrimonio. Entre lo más destacado encuentra la iglesia mudéjar de San Pedro, asentada en el solar de una antigua mezquita. Toda ella está en el cerro del mismo nombre, en cuyo subsuelo aparecen de forma constante objetos arqueológicos que acreditan la antigüedad de la ciudad.

Esta iglesia y alguna otra es lo que milagrosamente resistió al terremoto de 1755. El epicentro del seísmo de 8,5 en la escala Richter tuvo lugar en Lisboa, y llegó hasta aquí, destruyendo gran parte de Huelva. Pocos edificios quedaron, pero si resistió la que se considera la casa más antigua de la ciudad, situada en la calle Berdigón, 14. Puedes acercarte hasta ella de día y de noche, sobre todo de noche, para tomar una copa en este bar que ocupa el inmueble que se construyó hacia el siglo XIV.