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Philadelphia

GUÍA DE FILADELFIA

Todos vemos una película rodada en escenarios a los que hemos viajado y no paramos de decir “yo estuve allí”. Pues si te decides a viajar a Filadelfia, a tu vuelta a casa te puedes convertir en un enorme pesado, porque cada vez que veas cine norteamericano en el que se hace mención a los orígenes de Estados Unidos, rememorarás los sitios descubiertos en Filadelfia. Para que no te pierdas ninguno lo mejor es que al inicio de tu viaje vayas a Market Street y entres al Independence Visitor Center. Saldrás con un montón de folletos explicativos de cómo llegar a los enclaves más carismáticos de la urbe. Aquí va un resumen de ellos.

Un paseo por la historia de Estados Unidos en Filadelfia

Reading Terminal Center

Nada más salir de la oficina de turismo te queda muy cerca este mercado, donde puedes hacer acopio de víveres para hacer un picnic en el largo día que te espera. Y por supuesto, aquí y en muchos bares de la ciudad, puedes probar su bocata más sabroso, el Philly cheesesteak. No te olvides de coger servilletas, además de contundente y calorífico, provoca pringosas manchar. Por otra parte también verás varios puestos atendidos por amish. Una recomendación, son gente curiosa pero tampoco son modelos de fotografía, no hay que pasarse sacándoles fotos.

La Old City

El paseo más típico es por Arch Street. Muy cerca está la calle más antigua del país, Elfreth’s Alley. También puedes entrar a U.S. Mint donde acuñan dólares y la visita es gratis (está claro que ahí les sobra el dinero) y después está la Reserva Federal, donde como es lógico, hacen exposiciones de temática económica. Bien distinta es la Casa de Betsy Ross que hallarás durante esta caminata. ¿Cuál es su atractivo? Pues que aquí se confeccionó la primera bandera de Estados Unidos. Patriotismo en estado puro, como casi todo en la ciudad.

Independence National Historic Park

Siguiendo con esos temas de ensalzamiento de la nación, hay que visitar todo este conjunto monumental. Allí está el Liberty Bell Center donde se venera la Campana de la Libertad. Y también está el Independence Hall donde se firmó la declaración de independencia. Luego habría que visitar la Casa de Benjamin Franklin y un sinfín de lugares y tabernas en las que se reunían los llamados padres fundadores.

Rocky

Pero todos los símbolos del nacionalismo estadounidense no se remontan tantas décadas. Hay otro mucho más moderno, y también muy cinematográfico. Se trata del Museo de Arte de Filadelfia. Su visita es más que recomendable por las joyas artísticas que atesora, salidas de los pinceles de Rubens, Van Gogh, El Greco, Botticelli o Manet. Pero para verlas hay que subir la escalinata de la fachada central. No te extrañe si ves a gente subiendo corriendo y que al llegar arriba empiezan a saltar con los brazos en alto. Todos están imitando a Silvester Stallone y su mítico personaje Rocky.

Toronto

GUÍA DE TORONTO

Quizás sobre Toronto sepas poco más que es una ciudad canadiense que posee un equipo de la NBA estadounidense. Una curiosidad, que tiene su explicación en la ubicación geográfica de la ciudad. Toronto está a orillas del Lago Ontario que comparten ambos países, al igual que las archifamosas Cataratas del Niagara tienen parte en Estados Unidos y parte en Canadá. Estas famosas cascadas de agua, distan más o menos una hora y media de Toronto. Pero además de esa proximidad, la propia ciudad posee sus atractivos que la hacen merecedora de una visita, sobre todo por parte de todos aquellos que les gusta visitar lugares donde impera la mezcla de clases, razas y culturas.

TORONTO Y EL LAGO ONTARIO

TORONTO INTERCULTURAL

Sin salir de Toronto puedes visitar Portugal Villa, Chinatown, Little Budapest, Little Italy, Little Poland, Greektown, Little India, Koreatown y la comunidad caribeña en torno a Bathurst Street.  De todos estos lugares puedes probar su gastronomía en cada uno de los barrios, y sin salir de Chinatown te encontrarás en el barrio de Kensington, donde están establecidos comerciantes de medio mundo que venden en pequeños negocios comidas de todos los sabores, colores y aromas. No obstante, si quieres probar la comida más típica de Toronto entonces tienes que ir a Downtow, en el propio centro, donde abundan los restaurantes que sirven el típico salmón y la carne de venado. Mientras que si estás más interesado en la cultura aborigen de esta zona del sureste canadiense entonces te has de dirigir hacia Queen’s Quey, donde hay un mercadillo de artesanía de las poblaciones originales que mantienen todavía sus tradiciones.

EL TORONTO MÁS DEPORTIVO

Al principio ya hemos nombrado al equipo NBA de la ciudad, los Toronto Raptors. Pero aquí también se disfrutan de los otros tres deportes norteamericanos por antomosia. Es decir, el beisbol, el fútbol americano y el hockey sobre hielo. Respecto a este último solo hay que saber que en Toronto durante el invierno el termómetro rara vez alcanza temperaturas positivas., por lo que no extraña en absoluto la pasión por este singular espectáculo. Y en cuanto al beisbol y el fútbol, es muy posible que no entiendas nada de sus reglas, pero sí que merece la pena ver un partido oficial en el estadio local, su famoso Skydome o Rogers Centre, el primero que tuvo una cubierta completamente retráctil.

MÁS ATRACTIVOS DE TORONTO

La ciudad básicamente es para disfrutarla con calma, sus restaurantes y bares, su intensa programación cultural, y sobre todo pasar buenos ratos en sus parques y mercadillos. Como ejemplo hay que citar Queen’s Park con su zoo, Ontario Place a orillas del lago o St. Lawrence Market, con una singular mezcla de puestos de venta donde se mezcla la gastronomía con los objetos de arte. Pero además es prácticamente obligado ascender los más de 500 metros de altura de la Torre CN, el mejor lugar para ver de un vistazo esta enorme ciudad y su lago.

seattle

GUÍA DE SEATTLE

Situada en el extremo noroccidental de los Estados Unidos, el viaje hasta Seattle es largo, pero merece la pena. Es conocida con el sobrenombre de lA Ciudad Esmeralda, pero bien podría ser nombrada como la ciudad del agua, porque está completamente rodeada. Al oeste el canal Puget, al este el Lago Washington, al norte el Lago Unión, y además el Pacífico está al lado. Y por si fuera poco la lluvia. Llueve mucho, no será difícil que uses el paraguas durante tu viaje. ¿Inconveniente? Bueno, tómatelo como que es parte de su encanto. En cualquier serie o peli que sale Seattle, la lluvia se convierte en un personaje más. Haz lo mismo durante tu viaje. No obstante, si tienes la suerte de disfrutar de unos días claros, tendrás la oportunidad de ver el pico volcánico Monte Rainer hacia el sur. Y es que aunque Seattle es una gran ciudad muy moderna, está rodeada por algunos de los paisajes más espectaculares de todo el país.

SEATTLE O LA CIUDAD ESMERALDA

EL SEATTLE CENTER Y EL MERCADO PIKE PLACE

Además de la lluvia, el Seattle Center es otro de los emblemas de la urbe. Puedes subir hasta arriba en un ascensor y disfrutar de unas vistas espectaculares. A tus pies van a quedar el Centro de Ciencias Pacific, la Casa de la Ópera, el Museo y el Teatro infantil, o el nuevo Experience Music Project, además de un centro comercial enorme. Aunque para compras las que podrás hacer en el Mercado Pike Place, asomado a los muelles del Canal Puget. Aquí lo más espectacular es el mercado de peces voladores. Y es que los vendedores se arrojan los pescados entre sí, aunque tú pases por ahí, atención puede que algún pez sobrevuele tu cabeza.

LA COSTA

Justo detrás de este entretenido mercado está la zona costera donde podrás encontrar muchos restaurantes y atracciones. Por ejemplo allí está el acuario o el teatro Omnimax. E igualmente en los muelles puedes embarcar para hacer un breve crucero alrededor de la ciudad, lo puedes hacer en barcos turísticos, en lanchas o en veleros. Lo que prefieras y te deje tu bolsillo. Pero es una actividad de lo más recomendable durante el viaje a Seattle porque proporciona una visión diferente de la metrópoli.

EL DISTRITO HISTÓRICO

Cuando desembarques puedes acercarte caminando hasta la plaza Pionner, donde se eleva un tótem que recuerda a los indios nativos que están personificados en la figura de bronce de unos de sus jefes Sealth. A su alrededor está la arquitectura de estilo victoriano más antigua de la ciudad, y puedes encontrar durante el día tiendas de ropa, librería y anticuarios. Y por la noche abren los clubes nocturnos y muchos cafés.

LOS ALREDEDORES

Si viajas a Seattle no vas a estar dos días. Estarás más o estás loco. Por eso aprovecha para salir de la ciudad y ver sus alrededores. Puedes ir al Parque Nacional Olímpico al otro lado del Canal Pugent. Y un poco más lejos te queda el Monumento Nacional de Santa Helena y las Montañas Cascade. Mientras que por vía marítima puedes llegar hasta el Archipiélago de San Juan, donde verás ballenas y focas en su hábitat natural, completamente salvaje.

san diego

GUÍA DE SAN DIEGO

El estado de California es en sí mismo un país dentro de Estados Unidos. Decir que vas a viajar a California es tanto como no decir nada, porque dentro de su amplia extensión, un poco menor que España, puedes encontrar lugares de lo más variopinto. Aquí va una recomendación, un viaje a San Diego, al sur, tan al sur, que si cruzas la vecina frontera con México, de pronto te encontrarás en Tijuana.

SAN DIEGO, A ORILLAS DEL PACÍFICO

SAN DIEGO HUELE A ESPAÑOL

El propio nombre ya nos lo indica. La vecindad con México lo certifica. Y durante la visita irás sin duda a otro lugar con denominación española, el Balboa Park, cuyo nombre recuerda a Vasco Núñez de Balboa, el primer europeo que vio las aguas del océano Pacífico. En la extensión de estos jardines, que son el parque culturaL urbano más amplio de Estados Unidos puedes pasar días, más aún si te dedicas a entrar en sus quince museos o en su zoo. Pero estando en San Diego, sin duda tienes que pasar unos buenos ratos a orillas o navegando en ese océano descubierto por el explorador de origen extremeño.

EL OCÉANO PACÍFICO A LA ALTURA DE SAN DIEGO

En lo que sería el término municipal de San Diego puedes encontrar más de 100 kilómetros de costa en la que abundan las típicas playas californianas. No obstante si hay una zona de ese litoral que tienes que conocer es la del barrio de La Jolla. Un paraíso para los bañistas, pero también para los fotógrafos, sobre todo al amanecer y el atardecer, por sus calas, sus arenas y sus acantilados. Es muy posible que vayas más de una tarde a recorrer esta zona, que cada vez es diferente. Otra opción es embarcar en los barcos que recorren la bahía de San Diego y los alrededores. No obstante, si eres más comodón, también puedes visitar otra zona a orillas del océano, se trata de Belmont Park, el típico parque de atracciones estadounidense vecino al mar. Por mucho que te lo imagines porque has visto montañas rusas de este tipo en las películas, no dejará de alucinarte. Aunque si quieres alucinar más, tienes que entrar al USS Midway, un portaaviones reconvertido en museo. También lo has visto en películas, pero ni te lo imaginas.

HOTEL DEL CORONADO Y EL CENTRO HISTÓRICO

Otro lugar que te puede dejar pasmado es el Hotel del Coronado, sobre todo si consigues entrar, no te digo ya alojado en él. Un edificio victoriano, construido en 1888, que todavía abre sus puertas a los huéspedes para agasajarles con los más exclusivos servicios. Obviamente, la estancia aquí no está al alcance de todos los bolsillos. En cambio cualquiera puede pasear por Gaslamp Quarter, el distrito antiguo de San Diego, el cual conserva casi intacta su apariencia de principios del siglo XX, completamente rodeada por los grandes edificios de acero y cristal de la metrópoli moderna. Un contraste de lo más sugerente. El sitio ideal para dar un paseo y tomar algo. Y hablando de comer, te habrás de decantar entre el norte o el sur de la frontera. Hamburguesas o tacos. Cualquiera de las dos opciones ya son la comida típica, independientemente de su origen.

Barcelona

GUÍA DE REYKJAVIK

A veces relacionamos los viajes exóticos con paradisiacas playas tropicales o destinos en remotas aldeas con modos de vida anclados en el pasado. Sin embargo, en un país europeo que está entre los que poseen un mayor nivel de vida y muy poco calor, se puede encontrar un destino donde el exotismo es la norma. Se trata de Reykjavik, la capital de Islandia, que ofrece el descubrimiento de un lugar diferente, único, moderno y creativo. Con esos mismos calificativos se puede definir a la islandesa más internacional, Bjork. Tal vez con solo nombrar a esa artista, algunos dejéis de leer estas líneas. Pero quizás un viaje a Reykjavik ayude a comprender su música y sus extravagancias, ya que los dicho esta ciudad es un lugar sorprendente y distinto a lo que ya conoces.

REYKJAVIK, EL FRÍO MÁS EXÓTICO

LA GASTRONOMÍA ISLANDESA

Para empezar los fogones locales. Lo primero que hay que decir que los productos de su cocina son excelentes. Estamos hablando de un país donde la conservación ambiental es una religión, y eso también afecta a sus productos. El salmón, el bacalao o el cordero siempre tienen una calidad suprema. A partir de ahí se puede uno atrever con platos más extravagantes. Algunos como el hárkl, tan solo lo aguantarán los estómagos más resistentes y aquellos que anden escasos de olfato. Se trata de carne de tiburón que tras ser pescado, fue enterrado durante seis meses antes de ser consumido. Ni que decir tiene, que solo es recomendable para los más intrépidos. En cambio, lo que si que es una comida ideal para cualquiera es el pilsur, el hot dog islandés. Cualquier parecido con los perritos originales no existe. Eso sí, es exquisito y además económico. De lo poco barato que vas a encontrar durante tu viaje.

LAS TERMAS DE REYKJAVIK

Toda la ciudad tiene en su subsuelo aguas termales. De hecho su nombre significa “bahía de humo”, y no por la niebla, sino por el vapor de agua que salía de la tierra que vio su primer colono en el año 874, que bautizó este lugar. Hoy esas aguas sirven para calentar las viviendas y también para que hay varias piscinas termales municipales cuya visita es toda una experiencia para los viajeros. Mientras que para los islandeses son casi una religión. Si el tiempo acompaña, también puedes darte otro baño termal en la playa de Nauthólsvik, a un cuarto de hora del centro.

EL ENCANTO DE REYKJAVIK

Una ciudad limpia como ninguna y en la que es imposible perderse. Todas las casas son bajas y muy decoradas. Y siempre se ven los dos edificios más altos. La iglesia de Hallgrimskirkja y la espectacular estructura de vidrio del edificio Perlan. Un restaurante giratorio que se eleva sobre unos tanques de agua caliente. Además en su parte superior tienes un mirador para contemplar la ciudad y ver el barrio de Hafnarfjördur. Esta zona se asienta sobre lava volcánica a orillas del mar. Es el distrito donde se acumulan varios museos y el jardín de esculturas de Vidistadir. Un lugar de visita obligada y que como todos muestra un arte diferente, para el que solo hay un calificativo: islandés.

ljubljana

GUÍA DE LJUBLJANA

Algunos la llaman la “París de los Balcanes”. No es así. Ni mejor, ni peor. Ljubljana posee su propio encanto y esa comparación radica en la elegancia de su arquitectura. Pero pasada por el tamiz de la peculiar historia de Eslovenia. Un país que en todo su conjunto es una verdadera joya para los viajeros, por sus paisajes, sus pequeños pueblos y también por su capital, un destino para descubrir con tranquilidad. Paseando por su casco antiguo y relajarse en cualquiera de los muchos bares que se encuentran a cada paso.

PASEANDO POR LA AGRADABLE LJUBLJANA

EL CASTILLO DE LJUBLJANA

La historia balcánica es de lo más convulsa, hasta hace cuatro días enfrascada en conflictos salvajes. El último de estos episodios fue la reciente Guerra de los Balcanes. En ella, Eslovenia prácticamente no se vio envuelta, y rápidamente consiguió la independencia que indicaba la desmembración de la antigua Yugoslavia. Sin embargo, en otros conflictos regionales no tuvo tanta suerte, y de ellos encontraréis testimonio en el castillo que corona la ciudad. Una fortaleza hecha y rehecha cientos de veces, pero que sabe a historia. Además desde ahí arriba se tienen las mejores vistas sobre el casco histórico y se descubren sus edificios más hermosos.

LOS TERREMOTOS EN LJUBLJANA

Por si las guerras, asedios y conquistas fueran poco, esta ciudad ha sufrido varios terremotos devastadores. Dos de ellos de lo más destructivo. Uno a comienzos del siglo XVI y otro en 1895, por eso gran parte de su patrimonio es relativamente reciente y se pueden ver muchos edificios de estilo neoclásico y también del peculiar Art Nouveau centroeuropeo. A uno y otro estilo pertenecen muchos de los inmuebles que encontraréis paseando como la Antigua Universidad, el Palacio Zois, la Ópera, las Casa Krisper y Hauptmann o el Hotel Umon.

IGLESIAS HISTÓRICAS

Pero afortunadamente tanta devastación también ha dejado edificios más antiguos en pie. Dos destacan. Por un lado la Catedral de San Nicolás, con su cúpula verde y sus torres gemelas, a la que si queréis entrar tendréis que atravesar unas espectaculares puertas modeladas en bronce. La Catedral se encuentra muy cerca del Puente Triple que desemboca en la plaza Preseren y allí se halla el edificio más emblemático de todo el conjunto, y ante cuya fachada se citan los habitantes. Se trata de la iglesia franciscana de la Asunción. Un templo rojo, elegante y barroco que es una de las imágenes más recurrentes que encontraréis en cualquier guía de viajes.

EL RÍO LJUBLJANICA

Este río atraviesa todo el casco antiguo, perfectamente canalizado y por el que navegan barcos turísticos, en los que si embarcáis tendréis la perspectiva opuesta a la que habéis visto desde el castillo. Si bien, el paseo típico es recorrer las dos orillas, atravesar los muchos puentes existentes y pararse en los cafés y bares. De lo más animado y donde la cerveza es una religión. Estos bares son el mejor lugar para comprobar la vitalidad de esta ciudad universitaria, en la que se respiran aires de modernidad y de querer olvidar un pasado muy duro.

Ginebra

GUÍA DE GINEBRA

Si no has visitado nunca Suiza, aquí te recomendamos el que posiblemente sea el mejor sitio para tomar contacto con el país: la ciudad de Ginebra, casi en la frontera con Francia. Seguramente su urbe más internacional y en la que todos los tópicos que poseas o hayas oído sobre el país helvético se acabarán por confirmar. Varias razones invitan a esta escapada a Suiza, por un lado su carácter cosmopolita, por otro su abundante oferta de alojamiento, y además de que se trata de un destinos excelentemente conectado tanto por vía terrestre o como aérea..

PARA CONOCER SUIZA: GINEBRA

EL LAGO LEMÁN

Si pensabas que las ciudades suizas están rodeadas por un paisaje natural deslumbrante, en Ginebra eso es precisamente lo que te vas a encontrar. Desde cualquier parte su casco urbano podrás ver alguno de los picos de los Alpes, y además la ciudad está en el extremo sur de uno de los lagos de montaña más famosos, el Lago Lemán. Un lago que podrás recorrer en cruceros que zarpan desde el puerto, al igual que podrás embarcar en ferrys que unen a Ginebra con otras grandes ciudades que se encuentran en sus orillas como Nyon o Lausana.

Del Lago Lemán sale el río Ródano camino del Mediterráneo, muchos kilómetros al sur. Pero en Ginebra el cauce de este río divide la ciudad en dos. De hecho, la zona más antigua de la ciudad se encuentra en su orilla izquierda. Mientras que en la ribera derecha abundan los hoteles y restaurantes. Y entre ambas zonas, sobre las propias aguas del lago se levanta el Jet d’Eau, un espectacular surtidor de agua que levanta una columna líquida de hasta 140 metros de altura.

LOS RELOJES Y LA NEUTRALIDAD SUIZA

La industria relojera es uno de los emblemas del país, y en Ginebra vas a encontrar el Museo Internacional del Reloj, imprescindible para los apasionados en este tema. Y para los que no llegan a fascinarse con esa tecnología, si que pueden admirar el reloj de flores en el  Jardín Inglés, realmente curioso. Y otro de los símbolos del país, es su neutralidad tradicional. Por eso en Ginebra se encuentra la sede europea de la ONU, así como también está instalada la base de la Cruz Roja, la cual muestra su labor humanitaria en un atractivo museo.

UN PASEO POR LA CIUDAD ANTIGUA

Una vez vistos esos reclamos y tras pasear a orillas del Lago Lemán, se hace imprescindible recorrer el casco histórico de Ginebra. Allí sin duda hay que acudir hasta su monumento más grandioso, la Catedral de Saint Pierre. Pero sobre todo es un conjunto urbano de gran hermosura y en un excelente de conservación. Todo el núcleo histórico gira en torno a la Place du Bourg-de-Four, la más vetusta de la ciudad. Si bien seguramente la más famosa sea la Grand Rue, el lugar donde nació uno de los personajes suizos más famosos de todos los tiempos, Jean Jacques Rousseau, uno de los padres de la Ilustración, y por lo tanto de la sociedad tal y como hoy la conocemos. Quizás, solo por eso ya merece la pena viajar hasta Ginebra.

Orlando

GUÍA DE ORLANDO

Este es un viaje para familias principalmente. Si estás pensando en proporcionarles a tus hijos el viaje que recordarán toda su infancia, por el que presumirán durante meses en el cole, y que seguramente deje una huella indeleble toda su vida. Entonces ahorra y busca un viaje a Orlando.  Puede parecer que va a ser muy caro, pero se pueden encontrar ofertas en vuelos, jugando con los diferentes aeropuertos internacionales que hay en Florida.  Y desde luego hay pequeños chollos de hoteles, en los que una habitación para pareja y dos hijos, por ejemplo, te salga por menos de 300 euros toda la semana. Es bueno perder un tiempo en encontrar alguna ganga, porque no hay que engañarse, luego te dejarás una pasta en entrar al sinfín de parques temáticos que hay en Orlando.

ORLANDO, EL MAYOR PARQUE DE ATRACCIONES DEL MUNDO

Walt Disney World

El parque de los parques. Aquí no solo tus hijos, tú también alucinarás y volverás a la niñez. En realidad, Disney World, es eso, todo el mundo Disney. Desde el castillo de Cenicienta en el Magic Kingdom hasta bailes con la rata más famosa del mundo: Mickey. Atracciones continuas, fotos, barcos pirata con un Jack Sparrow edulcorado, canciones, desfiles… Una recomendación, bueno dos. La primera calzado cómodo, y la segunda ten claro la cantidad de dinero a gastar. Te costará alguna que otra discusión con tus hijos, pero si no es así, el mundo de fantasía se puede convertir en una auténtica ruina.

Más parques de atracciones

Parece que todo es Disney en Orlando, pero no. También se puede visitar el Seaworld y el Aquatica. Un complejo donde el agua, la fauna marina y las atracciones son las grandes protagonistas. La verdad es que, teniendo en cuenta los calores del clima de Florida, es muy recomendable, porque uno se pasa el día viendo espectáculos en la zona del zoo y luego haciendo vertiginosas y refrescantes piruetas, siempre mojado. Otra opción es acudir a Gatorland, otro parque de un animal acuático, caimanes, especie emblemática de los pantanosos terrenos de los Everglades. En cambio si prefieres otra temática distinta, entonces dispones del Centro Espacial Kennedy. Un divertido e ilustrativo homenaje a la carrera espacial estadounidense, donde uno puede intuir lo que es ser un astronauta en el Space Shuttle Launch Experience. Ahí se embarca en un trasbordador y se realiza un viaje virtual similar a un despegue rumbo al cosmos.

Un poco de relax

Lo cierto es que tanto parque temático llega a estresar. Así que en la misma Orlando se puede ir con la familia de picnic a los Jardines de Harry P. Leu. Busca una sombra al mediodía, y aunque parezca un inconveniente desea que llueva con la caída de la tarde. Es gratis, y es un espectáculo natural sobrecogedor. Las peculiares condiciones de la atmósfera de Orlando hacen que se generen tormentas eléctricas de luminosos relámpagos que proporcionan un verdadero show en el cielo. Parece que la naturaleza se ha puesto de acuerdo para que en Orlando, hasta la lluvia se transforme en una atracción de parque temático.

Milan

GUÍA DE MILÁN

Milán, la capital de la región italiana de Lombardía ya era un destino atractivo desde hace mucho, pero que mucho tiempo. Sin embargo la irrupción de las compañías de low cost la han convertido en una de las ciudades más visitadas en los últimos años, sobre todo volando no hasta el propio aeropuerto de la ciudad, sino al de Bérgamo, a unos 50 kilómetros de la metrópoli. ¿Todavía no has hecho ese vuelo? ¿A qué esperas? Buscando un poquillo se encuentran precios ventajosos, eso sí, es lo único barato en este viaje, porque Milán es muchas cosas, pero económica, no.

Milán, el destino menos low cost

Milán, siempre a la última

Todo huele a elegancia, moda, glamur, gomina, en Milán. El mejor sitio para comprobarlo, uno de los monumentos de la ciudad. Las rimbombantes Galerías Vittorio Emmanuelle. Un pasaje de lo más chic, por el que si llevas un modelito, te has de pasear. Es lo que hacen los milaneses. Bueno, en realidad, la gente de Milán pasea sus palmitos con las prendas de la temporada por cualquier rincón de la ciudad. Si eres una fashion victim, ya has viajado a Milán, y ya sabes que cualquier calle es una pasarela de moda. En cambio, si la moda te da un poco lo mismo, también vas a estar mirando al personal constantemente, y es muy seguro que la ropa que te impresione en Milán la veas dentro de poco en tu ciudad.

A la ópera

Una ciudad tan estilosa como ésta tenía que tener como una de sus máximas atracciones un teatro de la ópera. Ni más, ni menos que la Scala de Milán. No hace falta que vayas a una representación para conocerla, puedes hacer la visita turística por sus palcos, pasillo y patio, y por las salas de exposiciones que recuerdan que aquí han sonado los más grandes músicos, compositores y cantantes de la historia.

Un poco (o un mucho) de arte

Milán es Italia. Y ya se sabe, allí todo es arte. Cualquier lugar del país que visites tendrá una obra maestra. Milán no iba a ser menos. Posee un montón, pero sobre todas ellas destacan dos. Ambas difíciles de ver. La primera sería su catedral, el Duomo. Siempre que vayas habrá algo en proceso de restauración, incluso parte de su fachada para que no puedas hacer el fotón del monumento. Pero es que se trata de un edificio inabarcable, un enorme joyero de piedra que alberga numerosas joyas artísticas, y que requiere de un mantenimiento inimaginable. Y la segunda de las grandes obras maestras está en el iglesia de Santa Maria delle Grazie. Se trata del cuadro La Última Cena de Leonardo. Una obra delicada como pocas, al que el número de visitas está restringido. Por eso hay que reservar con mucho tiempo. Así que si buscas tu vuelo low cost con antelación (la forma de encontrar una ganga), aprovecha y reserva ya esa visita. Si no, te quedarás sin ver ese cuadro, lo que por otra parte les pasa a la inmensa mayoría de turistas que llegan a Milán.

Miami

GUÍA DE MIAMI

Florida es un estado diferente a cualquier otro rincón de los inmensos Estados Unidos. Y dentro del estado de Florida, la ciudad de Miami también es distinta al resto. Una ciudad a medio camino entre la tradición americana y la hispana. Ese es su principal cualidad. Si piensas viajar hasta Miami y no sabes inglés, tampoco tiene que preocuparte mucho. Allí te entenderás sin problemas en español con la gran mayoría de la gente.

MIAMI IS DIFFERENT

LA LITTLE HAVANA

En la zona donde más vas a notar el acento hispano, va a ser en Little Havana, un pedacito de la Cuba de los expatriados instalados en su tierra prometida. Eso sí, aquí va una recomendación, si quieres recorrer este barrio, es mejor que lo hagas durante el día y que entres a alguno de sus bares a comer comida caribeña a precios muy económicos y que remates el almuerzo con un espeso café cubano. Pero si visitas el barrio por la noche, ándate con mucho ojo, no es el sitio más seguro de la ciudad.

LAS PLAYAS DE MIAMI

Pero si algo da fama a Florida son sus playas, y en Miami y sus cercanías verás varias que quitan el hipo. Son playas inmensas de arenas blancas y aguas cristalinas del océano Atlántico. Tienes muchas en las inmediaciones de la ciudad, y en el mismo centro encontrarás la playa que siempre sale en las pelis y la series de televisión. Se trata de South Beach. Y sí, cualquier mes del año la vas a encontrar igual que la has visto en las pantallas. Con un tiempo excelente para el baño y con cuerpos esculturales a tu alrededor.

Ocean Drive

Ese ambiente playero inunda no solo la arena, sino también el largo paseo marítimo que la cierra. Y allí te puedes dar un paseo por la calle más famosa de Miami. Se trata de Ocean Drive. Terrazas para comer, música latina, bullicio y algunos de los mejores ejemplos de la arquitectura art decó del mundo, dominada por sus tonos pastel característicos.

VAMOS A LOS CAYOS

Si viajas hasta Florida desde Europa ya habrás hecho miles de kilómetros, así que no te ha de importar hacer unos cientos más. Si te quieres sentir como un personaje de cine, busca en la ciudad alguna empresa de alquiler de coches. Abundan, así que no será difícil. Y si es posible, date el capricho de que el coche sea descapotable. La ocasión merece el dispendio. Luego compra un mapa de carreteras, aunque solo para recorrer una de las vías más impresionantes del mundo: la Overseas Highway. Esta carretera recorre todos los cayos. Seguro que te suenan, Cayo Largo, Cayo Vizcaíno, Key West, etc. Todos ellos prolongan Florida hacia el sur. Son una serie de islotes que se adentran hacia el mar del Caribe, y que separan las aguas del Atlántico de las del Golfo de México. Unas horas de conducción que recordarás toda tu vida.

Parque Nacional de Everglades

Durante los 250 kilómetros de autopista, uno de los lugares que estás obligado a visitar es el Parque Nacional de Everglades. Un territorio pantanoso que si quieres visitar tendrás que hacerlo en los aeroplaneadores que hacen visitas guiadas. El paisaje es impresionante, los mosquitos que te atacarán también, y la visión de los cocodrilos te impresionará y hasta te asustará. Luego para vengarte de ellos, te puedes comer allí mismo una hamburguesa con carne de cocodrilo. A lo mejor hasta te gusta.